SAÚL ALFONSO HERRERA HENRÍQUEZ- abogado. Magister en Derecho Público. 

Por: Saúl Alfonso Herrera Henríquez*

Elecciones trascendentes las próximas que se surtirán en el país y que elegirán para el siguiente cuatrienio al Presidente y Vicepresidente de la Nación, por lo que no podemos como ciudadanos equivocarnos, toda vez que de ello depende en mucho el porvenir de la Patria. La mesa está servida luego de cantidad de ofertas más malas que buenas sobre el tapete. Definidos ya (al menos eso parece) los candidatos a primera vuelta, de donde saldrán quienes se enfrenten en segunda vuelta o recta final, por lo que en consecuencia nuestra sindéresis, nuestro buen juicio deben estar encaminados sí o sí a acertar, benéfico lo cual para el bien del país y de todos y cada uno de nosotros como ciudadanos de una comunidad que anhela por fin verse bien gobernada en contexto de integrales desarrollos, crecimiento, progreso, bienestar y prosperidad.

Es Colombia un pueblo que aspira a la felicidad. Quieren sus habitantes ser conducidos con energías físicas, intelectuales y emocionales plenas, en la verdad que necesitamos como país abrir los ojos, estar alerta, dedicar tiempo a escucharnos, ver lo que realmente queremos para así encontrar ir donde queremos ir; esto es, a los puertos más seguros y en las mejores condiciones, lo que nos obliga a nunca renunciar a escoger el mejor de los caminos.

Hora es ya que veamos realizada una mejor Colombia. Una Colombia bien gobernada, disciplinada, estable, con sentido de responsabilidad y compromiso, lo que obtendremos solo y únicamente si nos damos a la tarea de saber elegir. Y elegir es un acto trascendente cuando optamos por lo que sabemos que nos hace bien a todos. Porque cuando elegimos cualquier acción, o una experiencia perjudicial, pues no hubo una elección trascendente, solo nos mete ello en problemas, nos lleva a descuidar nuestro porvenir, y nos enrumba en dos misiones: sanarnos de nuestros errores y continuar con bien nuestra vida cotidiana.

Por tanto, bueno y mejor es que nos pongamos en la tarea de elegir bien, de manera real y verdaderamente  trascendente, ya que no elegir bien nos frustra tanto la paz interior como la paz en el país político y nacional. Elegir bien aporta, sana la salud de la República, filtra lo negativo, ayuda para transitar mejores caminos, al tiempo que contribuye a que se cumplan sueños, ilusiones y se hagan realidad las vocaciones patrias.

No podemos despilfarrar con elecciones perjudiciales, con malas decisiones este momento que la patria requiere de nuestro aserto, a ver si por fin podremos disfrutar a todos los niveles de un gobierno que permita el bienestar de sus asociados, lo que será una decisión trascendente.

 *Abogado. Especializado en Gestión Pública. Derecho Administrativo y Contractual. Candidato a Magister en Derecho Público. Analista. Conferenciante. Columnista

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