NAVAZA

Abr 18, 2026
Edgardo Edmundo Bassi Burgos, es un arquitecto colombiano, egresado de la Universidad del Atlántico

Por: EDGARDO EDMUNDO BASSI BURGOS*

La historia comenzó hace algunos años en un taller literario, conformado por un grupo de amigos que conversaban los sábados en la mañana de manera rutinaria en los alrededores de un patio y uno propuso la idea de crear una República.

Aceptada la propuesta, fue la fundación de una unidad de participación ordenada.    Un ejercicio   político entre   aquellas personas que nunca han tenido   mediación de poder en asuntos de estado y que disconforme por el manejo de su propio estado, examinarían   la forma de expresar un mundo correcto.  En definitiva, una fantasía, una utopía   o el mundo feliz donde poner a funcionar   su   imaginación.

La primera labor fue la de estudiar la conducta de sociedades universales con gobiernos de economías consistentes, estables y con niveles de vida altos.    Concurriendo siempre en que estos estaban representados por reyes y soberanos de variados nombres.

Reino Unido, Suecia, Japón, Holanda y diversos emiratos. Por lo que, resolvieron instituir un Principado, y para ello aceptaron la condición de súbditos de un príncipe.  Un Oráculo conformado por un Concejo Superior de fundadores a quien denominaron “El Príncipe”.

Necesitaron de una constitución y los compañeros de erudición jurídica se dieron a la tarea de conocer el funcionamiento de otras cartas; fue un acto sesudo que tardo mucho tiempo del que salió una naturaleza llena de igualdades y de responsabilidades para los miembros del Principado, que entre otras se estaba habitando con nuevos círculos.

Con las leyes surgieron los símbolos, una bandera a rayas vertical de colores lumínicos por donde el amarillo al centro iba acompañado de un azul a la derecha y de un rojo a la izquierda; un escudo muy frutal y hasta un himno compuesto por un nuevo miembro del grupo, médico y músico aficionado que despertó debates pues algunos lo encontraron muy azul y otros muy rojo.

Se establecieron entes, el suscrito recuerda haber sido encargado   del Ministerio de Cultura, para finamente recalar en ministro de Infraestructura, donde toco   desplegar diferentes proyectos y entregar informes de manera puntual. 

Se creó   un Banco y una moneda concreta, que fue manejada por el ministro de Hacienda; un economista muy serio, que en no poco tiempo consiguió tuvieran un superávit fiscal que alcanzo para adquirir la sede del gobierno en exilio. Una bella pieza arquitectónica de estilo Tudor en el Parque Nacional de la ciudad de Bogotá.

Inventaron una Registradora, para cedularse, puesto que cada vez   aumentaban   en censo demográfico, siendo siempre el censor   un capellán templario que, con disciplina de perro, castigaba con la expulsión el incumplimiento al voto obligatorio que quedaba encriptado.

Cumplían siempre sus cronogramas y las hojas de vida de quienes ingresaban a la comunidad eran estudiadas cuidadosamente; en realidad fueron excluyentes, bastaba con un solo voto negativo para que alguien no fuera admitido. 

Querían un Principado bien cualificado, estaba claro que no recibían a personas extremas o que hubieran tenido problemas con la justicia y tampoco a fanáticos religiosos.

Se dieron a la tarea de encontrar un territorio y hallaron que, entre Jamaica, Haití, la USA, y el mar territorial colombiano existía una roca sin dueño de 4.5 KM2. Su nombre Navaza.

El Principado de Navaza, ciudadanos de Navaza.  Visitaban de manera satelital la isla, supieron de buena tinta, que estuvo deshabitada y que tuvo por descubridor a Bartolomé Freschi, un italiano auxiliar de Colon, quien en su segundo viaje se detuvo a reparar la nave.  

Le metieron   al origen y supieron que, mediante oficios de Indias, España, la adjudicó a la Nueva Granada y ésta la perdió durante las componendas de la Gran Colombia, quedando suelta en el despelote de los tiempos, donde tomaron   posesión de ella los norteamericanos.  Quienes la usaron durante las guerras mundiales como base de operaciones militares. Fueron ellos quienes construyeron un hermoso y esbelto faro de ladrillo, declarado símbolo y patrimonio del Principado.

Resumo que recogieron  la historia inequívoca de ese peñasco elevado en 145 metros por encima de nivel mar, por el que transitan   los huracanes más temibles. Lugar, al que por su carencia de agua dulce es habitado por lagartos y algunas aves productoras de guano .

Fue justo gracias a los sucesores de un viejo colono recolector del excremento   que aprendieron por sorpresa   que la roca no tenía dueño, pues sus descendientes al entablar una demanda de indemnización contra la gran nación americana recibieron por respuesta de la Corte Suprema de ese territorio el anuncio escueto: Navaza no pertenece a los Estados Unidos.  Habemus Patria. 

Una isla sin dueño absoluto encerrada en un laberinto de plataformas y límites oceánicos a la que Colombia, renuncio a cambio del voto en la OEA para un ex presidente; un hito sin soberanía real donde   una comisión conformada por el almirantazgo del principado ondeo una bandera un 12 deOctubre del año 2005.

A partir de ahí se dieron al trabajo de zonificarla y siendo esta una roca de acantilados erguidos a la única playita que localizaron la llamaron Luz. Y procedió de musa a nuestros queridos poetas .

Edificios anticiclónicos, casas bellamente orientadas, donde nadie tendría un centímetro más que otro.  Proyectaron ha seguido obras de gobierno, una planta desalinadora y otra eléctrica a partir del uso de energía eólica; un puerto y un aeropuerto que requirió de nuestra ingeniería un esfuerzo extraordinario, una proeza impensable para un territorio imposible. 

Solicitudes diarias de ingreso copaban la atención, ora ya, de lugares distantes: argentinos, venezolanos, salvadoreños, ítalos, africanos y hasta de Finlandia, llegaron peticiones de nacionalidad. La Cancillería y la Registradora atendían de a treinta solicitudes diarias. La sede en exilio se hizo pequeña para la asamblea anual, donde fue necesario ocupar grandes salones para un protocolo y una etiqueta rigurosa dirigida por una dama de cortes.

Supieron de un proyecto similar apoyado por Hong Kong y hoy reconocido por la Naciones Unidas, llamado SeaLand, en el mar del norte, que nació de la infraestructura de una plataforma marina que los británicos construyeron para detener los submarinos alemanes y que un soñador hippie, aficionado a la radiodifusión convirtió en Estado.  

De inmediato la cancillería entablo relaciones con ellos y no poco tiempo después recibieron el apoyo de Malta.    De manera frecuente fueron visitados por sobrevivientes de antiguas coronas europeas; viejos descendientes de dinastías quienes ofrecieron su soporte y los interrelacionaron con Suecia, nación de quien obtuvieron la promesa de presentarlos a las Naciones Unidas, como una propuesta Científico Ecológica que sería auspiciada por sus multinacionales.

Seguían creciendo y comenzaron a llegar personas con ambiciones raras.  Crápulas, que armaron grupos particulares. Fundaron un partido de oposición, reclamaban cargos y hasta de cambiar la constitución y de elegir presidente hablaban.    Que crear algo allí o acá, que modificar esto o aquello, que volver el estado un gran casino… un paraíso fiscal de dudosa reputación, que cobrar impuestos especiales a los extranjeros para repartir entre los súbditos y hasta de lavar dinero o de convertir la isla en una gran plataforma auspiciada por los narcotraficantes-

Esos notables se reunían a la sombra a conspirar y corroer la bella idea que brotó de grupo de personas maduras, de amigos y de aficionados a la lectura, y que ascendió hasta dos mil quinientos en solo poco tiempo.

Toda una pirámide cuya progresión se limitaba para evitar desmanes. 

Hace un año se suspendió toda actividad, no sin antes expulsar y condenar por alta traición a quienes participaron de esa rebelión y se redujo la población hasta nueva orden. 

Por supuesto, quedó prohibido de manera constitucional la creación de cualquier partido político. 

*Arquitecto. Premio Nacional de Arquitectura. Escritor. Docente Universitario. Columnista. Prior Templarios de Colombia.

¿Cómo le pareció el artículo?
+1
1
+1
0
+1
0
+1
0
+1
0

Por editor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *