Por: Rafael Robles Solano*
Por estos tiempos de los reinados de las redes sociales, se aprecia y observa sin necesidad de mayores análisis semánticos, la proliferación casi que descarada y cínica de publicaciones y noticias de todo este tema, sobre el que me he referido en esta tribuna desde el año 21, exponiendo mis reflexiones, análisis y preocupaciones sobre la controvertible influencia que ejercen sobre sus destinatarios, que en su inmensa mayoría consumen sus contenidos, sin permitirse desglosar los mismos, dejándose manipular ingenuamente por los medios de comunicación masiva.
En el contexto expuesto, es preciso poner distancia con ellos, para en lo posible y deseable, buscar acceder a otras fuentes de información independientes, que no estén tan comprometidas con la difusión sesgada de sus contenidos, porque desafortunadamente y casi sin excepción, ninguna publicación de hoy está exenta de inclinaciones o simpatías ideológicas, políticas, religiosas, etc.
Me permito citar apartes del artículo titulado: “OCASO DE LOS PRINCIPIOS Y VALORES PERSONALES” (Ver 07/03/2021); para comparar lo allí expuesto con la realidad presente, en consecuencia allí sostenía: “actualmente vivimos avasallados por tantos mensajes y noticias, colocándonos la mayor parte del tiempo como meros espectadores de lo que sucede alrededor del mundo, sin embargo, en medio de las mismas, tenemos el deber de aprender a la carrera, a distinguir, separar, acoger y rechazar aquellos eventos y noticias que van en contra de los principios y valores que enmarcan nuestras posturas y creencias personales de vida, familia, sociedad, etc. Con el advenimiento de “la aldea global”, como acertadamente la bautizó y pronosticó hace algunas décadas el famoso comunicador canadiense MARSHALL McLUHAN, situación que nos llevó a compartir una sociedad sumida en la inmediatez de todo lo que acontece gracias a los avances tecnológicos del internet, los medios de comunicación y las redes sociales, ahora en la vida real, escasamente tenemos oportunidad y tiempo, para recibir, escuchar, ver y asimilar la magnitud de las informaciones que de todo tipo que nos llegan. La enorme carrera informática afecta mayormente a los jóvenes de todos los lares, porque en su mayoría carecen de la madurez, las experiencias y los conocimientos que les permitan discernir … dudan, cuestionan y rechazan los preceptos que sustentan principios y valores qué han sido piedras angulares de nuestros entornos, tradiciones y costumbres. Para ellos, los principios y valores tradicionales de educación y creencias, por ejemplo, carecen de sustento, lo cual conlleva al surgimiento del concepto de: relativismo, moral, ético, filosófico, sociológico y cultural, para no extendernos innecesariamente frente a todo lo que hoy está de moda.”
Regresando al tiempo presente, vemos las manipulaciones con las que se mueven personajes como el presidente Trump, para justificar sus pretensiones imperialistas o como acabó de hacer, condenar al presidente de Ucrania, señalándolo como “dictador y el responsable de la invasión rusa a su país.” Con el contexto descrito, resulta cada vez más complicado comprender la realidad que nos rodea, con el agravante de tener que asumir posturas acordes o no, con lo que nos están compartiendo.
Entonces, el hecho irrefutable consiste en tratar de fijar nuestras creencias, independientemente de las distintas interpretaciones que concurren a ellas, lo cual suele contribuir a que se terminen asumiendo posturas antagónicas, sectarias y discriminatorias, que para nada facilitan en nuestro país, el deponer los odios y rencores necesarios para procurar la reconciliación nacional, propuesta misional por la que se lucha desde la implementación de los Acuerdos de Paz de la Habana y que infructuosamente intenta o busca el presidente, en medio de sus erradas propuestas de paz, cuya confusa narrativa, no ha conseguido sea aceptada por la sociedad colombiana.
*Secretario Ejecutivo LIDERESOCIAL. lideresocial@hotmail.com

