yaneth giraldo ardila-- Abogada. Especializada en Derecho Administrativo. Analista. Investigadora Social. Columnista

Por: Janeth Giraldo Ardila*

Las regiones deberían ser en esencia las impulsoras clave del crecimiento y la prosperidad de un país, ser definitivamente centros de innovación, competitividad y generación de empleo, trabajo; y mostrar, soportadas en sus fortalezas, especialmente las que le son únicas,  su capacidad de acortar las distancias socioeconómicas, al tiempo de consolidar estrategias, políticas y marcos conceptuales en los cuales empoderarse, robustecer su autonomía, y ponerlas en el centro del desarrollo nacional con un enfoque descentralizado. 

Interesa sobremanera en esto de ver las regiones como motor de desarrollo, impulsar a tope competitividad e innovación, un desarrollo localizado y sostenible, acortar las distancias históricas, atender mayormente autonomía y descentralización en ruta a ser actores clave en el desarrollo, lo mismo que fortalecer la identidad y la dignidad regional, todo lo cual en individualidad y conjunto permitirá más pronto que después superiores capacidades para generar ingresos, atraer talento, recuperarse  económicamente, innovar, potenciar iniciativas para la transformación regional, para así poder poner hacer énfasis en la capacitación constante como un motor fundamental, ya que mejora esto las habilidades de la fuerza laboral, atraer la inversión y fomentar la innovación en las empresas y la región en general. 

Las regiones como motor de desarrollo en mi parecer, deberían funcionar definitivamente como impulsadoras del crecimiento económico y social, dadas sus fortalezas, capacidades, políticas enfocadas en la innovación, competitividad, desarrollo tecnológico , creación de empleo y trabajo, poniendo su potencial a entera disposición en dirección a atraer inversión, talento, capital, que permiten generar riqueza, mejorar las condiciones de vida de su población, consolidar su papel como centros de conocimiento y comercio, lo que les impone ser competitivas e innovadoras, lo que atrae inversión y talento, a la par de establecer adecuadas sinergias y adentrarse en el amplio campo de las redes de cooperación y focalizarse en el desarrollo de su infraestructura, todo lo cual con fundamentada y demostrada capacidad de adaptación y recuperación, en la certeza que más pronto que después muchos uy m pas seán los resultados y beneficios de tales prácticas puestas en funcionamiento.

Se trata real y verdaderamente que las regiones, potencien en manera integral su desarrollo, crezcan y elevenel nivel de vida de su población, sean los núcleos geográficos que, a través de sus políticas y su enfoque estratégico, dinamicen sus economías local, departamental y nacionalmente, impulsando el progreso y el bienestar de sus habitantes. 

*Abogada. Especializada en Derecho Administrativo. Analista. Investigadora Social. Columnista

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