Por: Hernán Cortés Arboleda*
Pensar en grande constituye la magia del éxito como bien lo sabe y confirma la historia de la humanidad, razón de peso que me lleva a inspiraciones profundas para adoptar en beneficio de los nuestros y como siempre ha sido en mi caso, una mentalidad tendiente a consolidar visiones de positivo provenir, ambicionar lo mejor que merecemos, creer como en efecto creo que debemos y tenemos que convencernos que poseemos la fuerza suficiente para superar los obstáculos y alcanzar metas significativas.
Es ello lo que me propongo con esta aspiración puesta a consideración de ustedes como pueblo que somos, que requeridos estamos en consecuencia de una dirigencia que en realidad y verdad responda con denodada y demostrada gestión a las demandas todas que necesitamos como una comunidad esperanzada en que se le definan las rutas mejores de bienestar, progreso, desarrollo social y humano, crecimiento económico e integral prosperidad, entre otras de sus grandes y muchas aspiraciones.
Tenemos que tener la capacidad de imaginar el porvenir mejor que deseamos, entender y comprender que pensar en grande no es solo un acto mental, sino un estilo de vida que requiere acción, creatividad y resiliencia para transformar sueños en realidades, para lo cual importa sobremanera, en contexto de estructuración y elementos clave, de la visión como motor principal para empezar a conectar nosotroscon la capacidad de imaginar y visualizar un porvenir ideal para todos, por lo que tenemos que crearnos esa grande visión que nos permita mantener el enfoque en el futuro y superar superando las circunstancias y los problemas inmediatos.
De igual manera, generar todos imágenes mentales positivas y nunca más quedarnos limitados a machacar sobre la realidad presente, toda vez que tenemos que animarnos como corresponde a ver las cosas no como son, sino como mejor y superiormente pueden ser, en lo que interesa y ayuda potenciar con convencimiento, creencia y autoconfianza, la afirmación que creer en nosotros mismo es la base para generar la energía necesaria para alcanzar metas y superar obstáculos, puesto que una fuerte convicción en nuestra propia capacidad nos facilita la obtención de los apoyos que requerimos en esta cruzada con la que buscamos beneficios colectivos.
De la misma manera tenemos que estar prestos y dispuestos a enfrentar los problemas y obstáculos que fueren con la resistencia requerida, ya que los obstáculos son inevitables al perseguir una visión en grande, por lo que hay que ver los contratiempos como motivación y no como razones para rendirnos, debiendo focalizarnos en lo que se puede hacer en lugar de lo que no. Es eso la participación y la acción con catalizadores de primera magnitud, por lo que pensar en grande es solo el primer paso, y la acción decidida y persistente es crucial para convertir los deseos y las ideas en realidad, de ahí que concierna promover entre nosotros el hábito de la participación y la acción, la toma de decisiones y no esperar que las condiciones sean perfectas para empezar, lo que tenemos que hacer desde ya, so pena de seguir padeciendo lo que por decenios hemos soportado para desgracia de nuestras comunidades.
Repito, pensar en grande es un estilo de vida que involucra la claridad de los propios valores, la creatividad en nosotros mismos para encontrar soluciones innovadoras y la perseverancia para alcanzar metas ambiciosas con actitud positiva, herramientas e instrumentos que nos empoderen, así como con acciones temprana y la resiliencia que nos permitan superar los miedos y los obstáculos. No más limitaciones. Soñemos en grande. Creamos en nuestro potencial. Actuemos para que nuestros sueños se hagan realidad.
*Dirigente Empresarial. Líder Social, Comunitario y de Derechos Humanos. Columnista

