Jose Guillermo Claros Penna- Profesional en Ciencias Militares. Administrador de Empresas. Abogado.

Por: José Guillermo Claros Penna*

La gestión del talento nos indica y señalará siempre, como ha quedado expuesto en anterior columna, que la administración de los recursos humanos no puede olvidarse. Ya que la gestión del talento, la puesta en marcha de los estímulos que potencien el liderazgo y el establecimiento de un proceso de incentivos para los gestores públicos, son algunos de los puntos que debe considerar cualquier persona que tenga ciertas responsabilidades de gestión en la Administración Pública.

Nos dice lo dicho que, los aspectos básicos a revisar y estudiar son por tanto la gestión económica y presupuestaria de los recursos económicos y humanos, la evaluación de los procesos llevados a cabo tradicionalmente y la mejora de su calidad. Y, como no puede ser de otro manera, cuando se estudia la gestión de las Administraciones Públicas conectadas virtualmente, se deben conocer los nuevos procesos electrónicos.

Y, por supuesto, toda esta gestión se estudia desde la mirada de la ética pública, pues, si es una materia imprescindible en cualquier organización, en las Administraciones públicas, el gestor debe velar extraordinariamente porque su gestión sea ética, ya que la administración de los recursos se hace tras un proceso de captación de recursos coactiva lo que amerita tenerse en cuenta y además, manejarse con sumo interés, atención y cuidado.

Nos lleva lo expuesto a preguntarnos ¿Qué es necesario saber para ser un buen gestor público?, para responder que, en la actualidad, todas las personas en general, y los gestores públicos en  particular, han de tener en cuenta que los nuevos marcos de actividades deben darse en un entorno digital, por lo que la Administración Pública debe y tiene que experimentar un desarrollo tecnológico mediante planes, decretos, leyes  en dirección a impactar positivamente sociedad y ciudadanía.

Para ello hay que prepararse para ponerse a tono en el camino de asimilar las nociones de administración electrónica, impulsadas no sólo por el hecho de tener una administración más efectiva y eficiente, sino por la idea de dar a conocer a los ciudadanos en qué se emplean los recursos en un ejercicio de transparencia, fortaleciendo de esta forma las democracias.

Rn dicha realidad,  no se puede olvidar el punto de vista del ciudadano, para ello el gestor público debe conocer los aspectos fundamentales de elementos básicos en el desarrollo de las TIC en la Administración Pública, como la aparición de documentos electrónicos, demás certificados digitales, etc., así como la seguridad que implica el uso de estos, y la privacidad (LOPD), la computación en Cloud, cuyo fin es compartir servicios e infraestructuras para reducir gastos de mantenimiento y disminuir las necesidades de inversión.

Considerando las redes como el eje sobre el que se sustenta la Administración Electrónica y analizando los datos anteriores, debe determinarse la migración de la misma a la nube privada. De esta manera se comparten infraestructuras y servicios, se reducen gastos de mantenimiento, y se disminuye la inversión necesaria. Y, los gestores públicos, no pueden olvidar que toda su actividad debe ir impregnada de la imprescindible ética en la administración de sus recursos, y que, sin perjuicio de que la actividad pública no tenga competencia, esto no es óbice para que su actuación deba ser ejemplar y ejemplarizante a todas luces.

*Profesional en Ciencias Militares. Administrador de Empresas. Abogado. Master en Derecho Público. Candidato a Doctor en Derecho. Columnista

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