Saúl Alfonso Herrera Vengoechea- Estudiante de Décimo Grado de Bachillerato, Colegio Cristiano La Esperanza. Columnista

Por: Saúl Alfonso Herrera Vengoechea*

En cuanto a la educación y nuestra inmersión en el desarrollo personal nuestra formación no solo debe prepararnos para enfrentarnos al mundo laboral, sino para también desempeñar un papel crucial en el desarrollo de nuestra personalidad y la adquisición de superiores habilidades sociales y emocionales; toda vez que la educación, más allá de dar los conocimientos académicos y técnicos, debe tener como objetivo fomentar nuestro crecimiento integral, lo que implica brindar oportunidades para descubrir, explorar y reconocer nuestros intereses, desarrollar autoconocimiento, ampliar capacidades comunicativas, implementar el trabajo en equipo y promover los valores. De ahí que invertir en educación de calidad para la juventud, dice la UNESCO, sea vital para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Hoy nos enfrentamos a múltiples desafíos en la sociedad actual, incluyendo la falta de oportunidades educativas y laborales, la inequidad, la desigualdad socioeconómica, los problemas de salud mental y la discriminación, a efecto de poder abordar estos desafíos y generar nuevas oportunidades para que los jóvenes podamos alcanzar nuestro máximo potencial, crucial lo cual para concientizar a las sociedades en ruta a orientarlas a un desarrollo sostenible.

En síntesis, como juventud no solo representamos el futuro de la sociedad y la evolución de sí misma, sino que también tenemos un papel activo en el hoy, a través de nuestra participación en los diferentes ámbitos, los que nos permitirá cambiar la historia contribuyendo significativamente al progreso global.

Importa en consecuencia, que se deba reconocer, concientizar, promover y apoyar el nuestro desarrollo adecuado como juventud, para así poder garantizar una sociedad justa y sostenible a largo plazo; por lo que todos, desde los distintos espacios en los que se manejen, cumplan un papel activo en este compromiso que es fundamental hoy y de cara al mañana. 

*Estudiante de Décimo Grado de Bachillerato.  Colegio Cristiano La Esperanza. Columnista

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