Por: José Manuel Herrera Brito
En general contexto que ver tenga con la juventud, interesa sobremanera la creación de espacios por y para los jóvenes, lo que debe llevar el acompañamiento de servidores públicos, expertos y organizaciones aliadas, con el objetivo claro de construir espacios seguros e incluyentes para hablar de la hoy triple crisis planetaria —climática, de biodiversidad y de contaminación— y de cómo enfrentarla desde la acción colectiva, a afecto de concretar colectivamente un trabajo intenso y profundamente humano a dicho tenor, para lo que importa tocar las puertas y portones que necesarios sean para buscar apoyos y poder financiar la permanente participación de más personas a todos los niveles y segmentos, vale decir, pueblos originarios, comunidades rurales, mujeres, población vulnerable, donde demostradas queden solidaridad y amistad, básicos aspectos para construir y organizarnos mejor desde la empatía, la colectividad y no desde lo individual y egoísta.
En tal derrotero e itinerario de situaciones, concierne girar en torno a ejes tales como pérdidas y daños; decrecimiento y sistemas alimentarios; transición energética justa; adaptación y justicia climática; financiamiento y deuda; y defensa del territorio; y, de transversalidades como juventudes, legado biocultural, descolonización e interseccionalidad, a fin, que cada uno de dichos ejes aporte desde sus regiones sus demandas sobre toso los aspectos considerados, ya que con la información recaudada se pueda redactar un posicionamiento con los valores aprendidos, el conocimiento de más realidades, espacios diversos e ides para un más justo porvenirm, a fin de presentarlo a quienes toman las decisiones.
Interesa para estos singulares temas, convocar más a la juventud, a fin que ayuden con su visión desde la participación y claras acciones a visibilizar lo construido, consolidar alianzas con gobiernos y academia, dar seguimiento a las declaratoria nacionales sobre estos particulares aspectos y abrir más espacios para que los jóvenes en su diversidad tengan participación real y efectiva, en la realidad que no esta el mundo para esperar a que alguien más lo haga, toda vez que el cambio climático no es una amenaza lejana, sino una realidad que a todos está tocando y deben sumarse voces y entender la juventud que el desequilibrio climático no es futuro sino presente y las acciones para su contención deben construirse desde ya es la juventud, principalmente, la llamada a ese constructo. saramara7@gmail.com
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