hernan-cortes arboleda / Dirigente Empresarial. Líder Social, Comunitario, Derechos Humanos. Columnista 

Por: Hernán Cortés Arboleda*

Cercanas más de lo que pensamos se encuentran ad portas las próximas justas electivas que llevarán al Congreso de la República y Casa de Nariño a Representantes a la Cámara, Senadores y a un nuevo Presidente. Requerimos de unos congresistas y Mandatario que marquen un hito histórico de relevancia. Que legislen y gobiernen real y verdaderamente con integrales principios humanistas. Que contenidos estén de alto espíritu nacionalista, visionarios, que impulsen verdaderas y positivas profundizaciones.

Que sean prospectivos, estratégicos, previsivos, no improvisen, tracen una carta de navegación soportada en compromisos viables y factibles, que no demagógicos ni populistas y sean el soporte de un real Plan para esta Colombia irredenta, dirigido a lograr soberanías en las más de las áreas y niveles de significación que nos lleve a un país mejor, más confiado. Que vayan más allá de lo esperado. Que defiendan firmemente la soberanía y economía nacionales; y, que en materia de seguridad sean claros y firmes, además que manifiesten plena disposición en colaboración y coordinación con respeto a una soberanía sin subordinación.

Unos congresistas y un Presidente que con demostradas inteligencia, diplomacia y argumentos convincentes sepan sortear las imposiciones viniesen de donde viniesen. Generen y trasmitan confianza y apoyo como producto de una coherente política social, sustentada en altura de miras y principios humanistas por el bien de todos los asociados, particularmente los más necesitados. Que implementen programas sociales que puedan ser continuos y sobre todo, cumplirse.

Requeridos son en prioridad, avances en salud. En educación, de la que se entiende que es un derecho y no un privilegio. En vivienda, beneficiando a más personas con la reducción o condonación de créditos que lucen impagables, se construyan nuevas para trabajadores con ingresos entre uno y dos salarios mínimos y se entreguen los apoyos que necesarios sean para mejoramiento de vivienda. En seguridad, se reduzca la tasa de homicidio doloso y en delitos de alto impacto través de los ejes de la atención a las causas, fortalecimiento de Fuerza Pública, inteligencia, investigación y coordinación con los tres órdenes de gobierno. En economía, hacerla fuerte y sólida, gracias a la inversión pública y privada, crecerla, lo mismo que a la inversión extranjera directa, disminuya sin precedente pobreza, inequidad  y desigualdad, aumente trabajo y empleo, fortalezca el peso frente al dólar y reduzca la inflación. 

Interesa desde todo punto de vista comprender todos que la transformación de la política exige engrandecer los límites del hombre privilegiado , plantear la política como apertura al otro-humano, posicionarlo en y desde las periferias, buscarle y presentarle alternativas a las filosofía de herencia moderna; en el sentir que una transformación basada en el carácter dependiente de una humanidad necesitada de cuidados y en la repolitización dimensional como práctica política colectiva, puesto que no es solo la dimensión ciudadana, sino también la productiva, la global y la doméstica. 

*Dirigente Empresarial. Líder Social, Comunitario y de Derechos Humanos. Columnista

Loading

¿Cómo le pareció el artículo?
+1
2
+1
0
+1
0
+1
0
+1
0

Por editor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *