Jose Guillermo Claros Penna- Profesional en Ciencias Militares. Administrador de Empresas. Abogado.

Por: José Guillermo Claros Penna*

Tenemos que entender como ciudadanos que debemos ser felices, no ser más una sociedad peligrosa ni violenta, sino una sociedad donde predomine la conciencia ciudadana, el sentimiento de pertenencia, equitativa, igualitaria, sin discriminación ninguna, en dirección a sentirnos sanamente orgullosos de ser oriundo de donde somos. Hacer porque legiones de turistas nacionales y extranjeros den fe que somos un pueblo feliz, que experimenten esa sensación y beneficios al visitarnos, que afirmen sentirse libres, curarse de ese agotamiento extremo que arrebata las ganas de vivir debido a lo exigente de la vida que normalmente llevan en sus ciudades y países de origen.

Aceptar la tierra en la que nacimos, trabajar con ahínco por hacerla cada día y cada vez mejor y superior, aceptarnos orgullosos, reconocernos a nosotros mismos y reconocer nuestro origen, entender que por nuestro mestizaje estamos de una u otra manera integrados al mundo etno-culturalmente. Somos un territorio joven, apenas llevamos poco más de pocos siglos intentando reconocernos como una sola identidad y que debemos cohesionarnos, unirnos bajo una sola bandera, construirnos en identidad y mostrarnos para que nos miren como un lugar para comenzar de nuevo, donde hay oportunidades, grandiosos paisajes y libertad. Pero la tarea, como en todo proceso de identidad, es aprender a vernos con nuestros propios ojos, valorar lo que tenemos y decidir qué tipo de territorio queremos ser, como queremos que nos aprecien y que aceptación queremos tener. Es estar convencidos de quienes somos y como debemos ny tenemos que proyectarnos al mundo.

Vengamos de donde vengamos importa que tengamos conciencia de lo que queremos y de para donde vamos. Que interesa abundar en beneficios. Sobrarnos en resiliencia, esa fuerza que permite levantarse cada mañana. Generar progreso. Salir avante. Apreciar nuestras bondades. Trabajar para mejorar siempre. Valorar la libertad. Reconocer el valor de la gente de a pie que sostiene a este territorio todos los días con su trabajo. Aportar lo que esté en nosotros para remediar los males y alcanzar con prisa y sin pausa mejores metas y superiores destinos.

Tenemos que hacer historia. La  historia es la historia. Y la historia nos dice dice que tenemos un pasado, pero que por delante hay un presente, un futuro completamente alterable y en consecuencia todos quienes habitamos este territorio, que tenemos sí o sí que hacer importante, somos responsables de cuidarlo y proyectarnos con grandeza hacia puestos de vanguardia como bien merecemos y a fe que tenemos que lograrlo. La unión hace la fuerza y la fuerza nos proyectará hacia cumbre de ensueños y realidades. 

*Profesional en Ciencias Militares. Administrador de Empresas. Abogado. Master en Derecho Público. Candidato a Doctor en Derecho

¿Cómo le pareció el artículo?
+1
1
+1
0
+1
0
+1
0
+1
0

Por editor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *