Por Carlos Villota Santacruz*
El regreso del hombre a la luna en abril de 2026, no sólo marca un logro para la NASA -entidad norteamericana dedicada a la exploración del espacio – sino que coloca la participación científica colombiana, en el más alto nivel.
Los científicos e ingenieros colombianos trabajaron en áreas cruciales como la propulsión, la dirección del vuelo y la recuperación de la cápsula Orión.

Diana Trujillo, como directora del vuelo, coordinó las operaciones en tiempo real desde el Centro de Control de Misiones de Hosuton.

A su turno, Liliana Villarreal fue la directora de aterrizaje y recuperación, encargada de garantizar la seguridad de los astronautas y coordinar el operativo de amerizaje en el Océano Pacífico.
En esa acción profesional en equipo de la NASA, Iván Ramírez analizó el comportamiento de los combustibles del cohete, anticipando posibles fallas y garantizando la precisión del sistema de propulsión.
Finalmente, Juan Felipe García Peña, -con sólo 21 años- fue elegido por la NASA para integrar el equipo de apoyo técnico del proyecto especial de regreso a la Luna, desde la optimización de motores de cohetes.
Desde Houston, se conoció que la contribución colombiana no se limitó al Artemis II.

En el año 2022 el país suramericano se unió a los acuerdos de Artemis, que se traduce en un tratado internacional para la exploración científica del espacio.

Además, científicos colombianos han trabajado en proyectos como el desarrollo de un sistema de cámaras para tomar la primera sefi lunar, liderado por Daniela Posada, un ingeniero mecánico de la Universidad de los Andes.
En el siglo XXI, el talento colombiano en la explotación del espacio y en particular de la Luna, desde la NASA, deja huella en nombre de la humanidad.
*Internacionalista, periodista -comunicador, escritor E mail carlosaugustovillotasantacruz@gmail.com

