Por: Iván Meneses – Periodista.
Hoy 26 de febrero, es un día que quedará grabado en mi memoria para siempre, la mujer más hermosa que Dios ha creado cumple años. La misma mujer que se ganó mi corazón con su sonrisa radiante, sencillez, dulzura, encantos y que hace fuego con su mirada.

Recuerdo como si fuera ayer el día que nos conocimos, en el año 2006. Nuestras manos sudadas, temblorosas se entrelazaron y nuestros corazones latieron a millón uniéndose. Durante cuatro años, nuestra relación fue un sueño hecho realidad. Pero, como la vida es cruel, un error mío hizo que todo se derrumbara.
A pesar de mi infidelidad cuando me encontraba borracho, ella me perdonó y seguimos adelante. Pero las cosas nunca volvieron a ser iguales. La confianza se rompió y, aunque seguimos juntos, nuestra relación nunca recuperó su esplendor.
Con el tiempo, la vida nos llevó por caminos separados. Ella encontró a alguien más y yo también. Pero, a pesar de todo, ella sigue siendo la dueña de mi suerte.
Hoy, cuando celebre su cumpleaños, no podré estar a su lado. Pero mi espíritu estará con ella, recordando los momentos que compartimos, las risas, las lágrimas, las canciones vallenatas, de salsa y merengue que bailábamos y los sueños que construimos juntos.
Tenemos planes de encontrarnos pronto, para celebrar su cumpleaños y recrear la misma manera en que lo hacíamos, con un buen vino, música detalles, entre otros, pero limitados por el tiempo. Será un momento íntimo, solo para nosotros dos, para recordar lo que fuimos y lo que podríamos haber sido.
Cuando el reloj marcó la medianoche, cerré los ojos y te deseé un feliz cumpleaños, mi amor, mi angelito. Que tengas un día lleno de alegría, bendiciones, amor y felicidad. Y que, aunque estemos separados, nuestro amor siga vivo en nuestros corazones.
