SAÚL ALFONSO HERRERA HENRÍQUEZ- abogado. Magister en Derecho Público. 

Por: Saúl Alfonso Herrera Henríquez*

Es sin duda la administración pública, disciplina apasionante que se encarga de gestionar y dirigir eficientemente los sagrados recursos públicos para satisfacer las necesidades y demandas de la sociedad, siendo como organización la encargada de llevar a cabo la administración de los asuntos públicos, conformada por los diferentes niveles de gobierno (local, regional, nacional), así como por las entidades y organismos que forman parte de la estructura del Estado y se ocupa de planificar, organizar, dirigir y controlar las acciones y recursos del gobierno en beneficio de la sociedad, siendo su objetivo lograr el bien común y garantizar el funcionamiento adecuado de los servicios públicos como la educación, la salud, la seguridad y la infraestructura, entre otros. 

Es importante la administración pública, por cuanto contribuye al bienestar de la sociedad, debiendo fomentar la transparencia y la redención de cuentas, llevar a la adquisición de conocimientos multidisciplinarios, posibilitar trabajar diferentes niveles de gobierno, favorecer la equidad y la justicia social, promover la eficiencia en la gestión, desarrollar el pensamiento estratégico, impactar en la toma de decisiones políticas, estimular el crecimiento económico y permitir el análisis de las políticas públicas proporcionando el conjunto de las herramientas e instrumentos necesarios para evaluar y comprender las políticas existentes, así como para identificar posibles deficiencias o áreas de mejora, siendo posible mediante una focalización analítica desarrollar propuestas de acción que contribuyan a resolver problemas y a mejorar la efectividad de las políticas públicas con una visión crítica y proactiva, buscando siempre el bienestar de la sociedad y la optimización de los sagrados recursos públicos.

Importa sobremanera generar ejecución en la administración pública, ya que la misma radica en convertir los planes en resultados tangibles, optimizando para ellos los recursos y garantizando el bienestar ciudadano al hacer que los servicios públicos como salud, educación y seguridad funcionen eficientemente. La ejecución es crucial para la efectividad de los gobiernos, asegurando que los recursos se usen de manera correcta, los actos administrativos se cumplan y se fomente la confianza y la rendición de cuentas.

Son sus múltiples y clave beneficios de la ejecución en la administración pública, la transformación de planes en acciones, que es la fase donde políticas y presupuestos planificados se convierten en acciones concretas y resultados medibles, como obras públicas, programas sociales y la prestación de servicios: la optimización de recursos, por cuanto una buena ejecución asegura que los recursos públicos se utilicen de manera eficiente, evitando desperdicios y garantizando que el dinero de los contribuyentes genere el máximo valor para la sociedad: garantiza el cumplimiento de los actos administrativos, significando que las decisiones de la administración deben ser acatadas, y la administración tiene los medios para asegurar su cumplimiento, fundamental lo cual para que las leyes y regulaciones surtan efecto; mejora la calidad de vida impactándola directamente, al hacer efectivos los servicios públicos, como salud, educación y seguridad; fomenta la transparencia y la rendición de cuentas, al permitir a la ciudadanía vigilar el uso de los recursos y prevenir la corrupción, fortaleciendo la confianza en el gobierno; y, alineando y asegurando que las acciones se alineen con los objetivos estratégicos del gobierno, lo que permite una asignación de recursos más estratégica y una mejor evaluación de los resultados de las políticas públicas. 

Mantener la ejecución en la estructura administrativa permite auditar, controlar y administrar su órgano estatal  con la finalidad de dar un seguimiento y estandarizar a cada proceso administrativo que nace dentro de esa llamada administración pública, simplificar y unificar los procedimientos en sede administrativa, regular el ejercicio de la función administrativa de los organismos que conforman el sector público y determinar la ejecución de los actos administrativos, determinando su competencia. 

*Abogado. Analista. Columnista. Especializado en Gestión Pública. Derecho Administrativo y Contractual. Candidato a Magister en Derecho Público.

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