Economista Omar Escobar

Por: Ec. Omar Escobar

Las relaciones entre Israel, USA e Irán fueron bastante cordiales hasta que en 1979 la Revolución Islámica de los ayatolás reemplazó a la monarquía de ese entonces. Antes de 1979 el sistema de gobierno en Irán se basaba en la monarquía, cuyo mandatario ostentaba el título de Sha, título que recibían los monarcas de Irán. El último fue Mohammad Reza Pahleví, hijo de Reza Shah, ambos contaron con el respaldo de los estadounidenses y británicos, respectivamente, a cambio de operar los pozos petroleros iraníes. Sin embargo, USA, terminó traicionando a su amigo, pero a la vez cometió un error… karma, le llaman ahora.

Un libro reciente de Amir Aslan Afshar, ex ministro de Asuntos Exteriores iraní y confidente cercano del sha, sostiene que el ex-presidente estadounidense Jimmy Carter y el ex-presidente francés Giscard d’Estaing consideraron que la enfermedad del sha era una razón importante para su derrocamiento, y en su lugar, colocar a su oponente, el ayatolá Ruhollah Jomeini, quien entonces vivía exiliado en París. Incluso Carter, lo admite en sus memorias “debía abandonar Irán lo antes posible”. La KGB, afirmó que Carter colaboró con la revolución islámica a través de Ibrahim Yazdi, portavoz del Ayatola con quien el gobierno de Carter mantuvo contactos.

Para indagar el porqué de la traición, es necesario remontarse a los años 50. En ese entonces, Mohammad Mosaddeq quien deseaba reducir el poder de la monarquía y el clero en Irán, había propuesto en el Parlamento la nacionalización de la industria petrolera y fue aprobada como ley en marzo de 1951, pero en su gobierno (1951-1953) quedo atado de manos para cumplir las promesas políticas de la nacionalización, cayendo su popularidad como primer ministro. El 19 de agosto de 1953, Mosaddeq fue derrocado por un golpe de Estado orquestado, dirigido y ejecutado por la CIA, confabulada con el Servicio Secreto de Inteligencia británico en la ya conocida “Operación AJAX”. En su lugar colocaron al Sha Mohammed Reza Pahlavi, quien rápidamente reactivo la industria del petróleo alargando las concesiones petroleras. El jefe de la CIA en Irán, John Willer, afirmó en agosto de 1953: “a largo plazo, la solución (a los problemas económicos, financieros y de estabilidad política de Irán) descansan en una solución al problema del petróleo”.

Reza, puso fin al monopolio británico en Irán y permitió a empresas de EE.UU. participar, por primera vez, en unos de los más ricos yacimientos de petróleo del mundo. Por ello, Roosevelt se refería al sha, como “nuestro muchacho ahora”. En adelante la operación de extracción y procesamiento se encargarían un consorcio internacional de grandes empresas petroleras llamado Iranian Oil Participants, compuesto por ocho de las empresas petroleras más grandes del mundo. El plazo de la concesión fue de 25 años, prorrogable por tres períodos de 5 años cada uno (hasta 1994). Fue así como Irán se convirtió en un aliado clave de Estados Unidos en la región, especialmente durante la Guerra Fría, recibiendo apoyo económico y militar a cambio de garantizar el flujo de petróleo y proteger los intereses estadounidenses.

En los años subsiguientes, la economía crece, pero a la vez, el descontento de la población y sus adversarios políticos también por la injerencia militar estadounidense. El sha pretende más autonomía y menos dependencia del extranjero, aspectos que alertan a occidente. Lo curioso es, que el sha recibe tratamiento inadecuado ante un linfoma, agravando su salud. Trató de mantenerlo oculto, pero Carter, lo sabía y fue motivo para retirarle el apoyo en su huida de Irán. Pero el verdadero motivo, fue que el “muchacho” creció y cobraba autonomía, lo cual era perjudicial para los intereses gringos… lo dejaron solo, siendo un paria internacional y por un buen tiempo fue incómodo para los gobiernos. Una inexplicable herida en el páncreas durante su operación en Egipto le produjo la muerte en 1980.

La Revolución Islámica de 1979, enfatizó la nacionalización de la industria petrolera y la independencia económica, dejando por los suelos el sueño de Carter y sus amigos. Si bien, Irán evitó firmar nuevos acuerdos con compañías petroleras extranjeras, hoy, según expertos, estiman cuatro de cada cinco barriles de petróleo iraní son exportados a China y no a occidente… motivo suficiente para la desertificación. En su momento George Bush, a Irak, Irán y Corea del Norte, los alineó como los países del Eje del Mal. Jomeini, hizo lo mismo, calificó a Israel como el “pequeño Satán”, aliado en Medio Oriente de Estados Unidos, al que llamó el “gran Satán”.

Sin duda, Jamenei, conoce muy bien a los líderes occidentales y con razón su desconfianza a occidente, a diferencia de su oponente, Reza Pahleví, hijo mayor de Farah Diba y de Mohammad Reza Pahlaví, último sha de Irán. Reza Pahlaví, como fundador y líder del Consejo Nacional de Irán, un grupo opositor en el exilio, ha pedido a los iraníes que se levanten contra el régimen de los Ayatollahs para instaurar una democracia… cabe aclara que este sexagenario, reside en Washington D. C. desde 1984 con su esposa y su familia, y ha olvidado que su padre no tuvo un trato digno por parte del gobierno estadounidense, de ese entonces.

Con ayuda extranjera, la dinastía monárquica de Pahlavi gobernó Irán desde 1925 a 1979, año de llegada de los ayatolas. Dos gobiernos con un solo régimen, el  autocrático. Hoy, nuevamente el clan Reza con la ayuda de Trump y Netanyahu, pretenden implementar un sistema dizque democrático tras la caída de Jameni. Ha reiterado que no será una monarquía porque cuenta con un grupo de expertos para preparar una transición sólida y pacífica con la elección de una asamblea constituyente, un referéndum constitucional y el establecimiento de un nuevo gobierno… habrá que ver, si lo iraníes vuelven a caer.

Loading

¿Cómo le pareció el artículo?
+1
0
+1
0
+1
0
+1
0
+1
0

Por editor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *