Por: Julián Martín Ruíz Frutos*
Nuestros llamados políticos, bien puede afirmarse a la luz de los hechos, no han logrado entender la complejidad de los fenómenos sociales a los que hay que enfrentar. Toman el que debe ser el sagrado, serio y noble ejercicio de la política, como improvisación y no el todo magnífico que representa. Creen que es un concurso o competencia de imagen y no comunicación, administración y gestión, incuestionablemente decisivas en el hacer y la acción política propiamente dicha.
No es ella como muchos creen una cartilla llena de fórmulas básicas ni sencillas de entender o comprender No. La política es compleja. Contiene el elemental principio que cada individuo entraña un problema social que en suma hacen todo un universo de conflictos a los cuales darles la más adecuada solución. No debe ser nunca un ejercicio de repulsa. De sonrisas fingidas. Sino de acercamiento y escucha con la gente y sus necesidades. Nunca de apariencias, engaños ni afabilidades momentáneas. Tiene que ser consciente que quien se dedica a esas tareas debe desentenderse de los halagos de los supuestos amigos y admiradores que lo rodean y no formar una atmósfera, una muralla que les impide, como en efecto es, ver en su normalidad, en su verdad verdadera el pueblo al que se debe y está obligado a defender en sus necesidades y viables como factib les de4mandas.
Un buen político debe estar dispuesto a compartir su conocimiento. Tender puentes. Conectar con todos los segmentos poblacionales, políticos, económicos, culturales, sociales y fuerzas vivas. Saber que la política en esencia busca orientar y organizar la sociedad a través de la toma de decisiones y la aplicación de políticas públicas. Que su objetivo principal es el bien común. Mejorar la vida de las personas a través de la distribución justa de recursos y la resolución de conflictos. Orientar a la sociedad en la definición de derechos, deberes y responsabilidades ciudadanas y en la toma de decisiones a través de procesos democráticos, el manejo de los recursos y como ayudar en la resolución de los problemas sociales. En cómo se debe gobernar. En cómo aplicar las políticas públicas, que es instrumento para el logro de grandes objetivos. Buscar el bien común y no la satisfacción de intereses individuales, sino centrarse en el bienestar general de la sociedad, buscando un equilibrio entre los diferentes grupos y sectores sociales. Gestionar el poder manifestado lo cual en la capacidad de influir en las decisiones y acciones del Estado y en la capacidad de dirigir la sociedad hacia determinados fines.
En síntesis, entender que la política es, en decir de una de sus muchas acepciones, representa lo que es común, aquello que compartimos con otros individuos; de ahí que como animales políticos y habitantes de la polis, no podemos escapar de ella política, siendo lo mejor participar acuvamente e informarse sobre ella, para acercarla más a lo que creemos que es la forma ideal. Es un proceso dinámico y complejo que busca lograr un desarrollo social y económico justo y equitativo, a través de la participación ciudadana, la toma de decisiones informadas y la aplicación de políticas públicas eficaces.
*Abogado. Especializado en Derecho laboral. Columnista
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