Por: Iván Meneses. Periodista.
En el departamento del Cesar, Colombia, las esteras de palma son una tradición artesanal ancestral que ha sido pasada de generación en generación. En Zapatosa, Soledad, Chimichagua y Candelaria son algunos de los pueblos donde los artesanos tejen a mano estas piezas resistentes y versátiles utilizando palma de estera (Asterogyne sp.) en telares verticales.
Un Proceso Artesanal
La elaboración de las esteras de palma es un proceso laborioso que implica cortar el cogollo de la palma, secarlo al sol y, a veces, tinturarlo. Luego, se teje en un telar vertical utilizando hilos de fique para la urdimbre. Los diseños suelen incluir figuras geométricas como rombos y cuadrados, que se utilizan para cubrir camas, decorar habitaciones como alfombras y como colchones frescos para el clima cálido.
Un Símbolo de Identidad y Cultura
Esta tradición es un símbolo de la identidad y cultura de la región, vinculada a menudo a la comunidad afrocolombiana y con raíces en la cultura Chimila. Los tejedores a menudo dedicados también a la pesca y agricultura, mantienen viva esta técnica, que buscan preservar esta tradición, como Mariluz Sánchez en Zapatosa y su hermana en Soledad, quienes recibieron la rica herencia de sus abuelos y padres de aprender a tejer con sus manos, no solo esteras, sino un futuro para las actual y futuras generaciones, que serán los herederos de la riqueza cultural de nuestra región.
Un Legado que Perdura
Las esteras de palma son más que un producto artesanal, son un legado cultural que representa la creatividad y habilidad de los artesanos del Cesar. Su belleza y funcionalidad las hacen fundamentales para la cultura local, y su preservación es esencial para mantener viva la identidad de la región.

