POR: IVÁN MENESES -PERIODISTA.
En el departamento del Cesar, el pilón es un artefacto que ha sido parte integral de la vida cotidiana de las comunidades indígenas y rurales durante siglos. Con raíces que se remontan a la época precolombina, el pilón ha sido utilizado principalmente para moler y triturar granos como maíz y arroz.
ORIGEN Y USO
Los pilones se originaron en la necesidad de las comunidades indígenas de procesar sus alimentos de forma manual antes de la llegada de máquinas eléctricas. Su uso principal era triturar alimentos para obtener harinas y eliminar la cascarilla del arroz, dejándolo listo para el consumo.

CARACTERÍSTICAS DEL PILÓN
El pilón es un elemento artesanal que consiste en un tronco labrado con un hueco en el centro y una o dos mazas de madera pesadas que se usan para golpear los granos y triturarlos. Esta herramienta manual ha sido fundamental en la cocina rural y ha permitido a las comunidades indígenas y rurales preparar alimentos tradicionales.
SÍMBOLO CULTURAL
Con el paso del tiempo, el pilón se convirtió en un símbolo de la tradición y la cultura de la región. Representa la identidad y la herencia cultural de las comunidades que lo han utilizado durante siglos. El pilón es un recordatorio de la importancia de preservar nuestras tradiciones y cultura.
UN LEGADO QUE PERDURA EN ZAPATOSA
En el corregimiento de Zapatosa, Cesar, algunos habitantes conservan los pilones como una reliquia ancestral. La señora Bellanira Robles, de 90 años de edad, es una de ellas. Con nostalgia, recuerda que alrededor del año 1940, sus padres pilaban el maíz y arroz a tempranas horas de la mañana y culminaban al atardecer. Al día siguiente, desayunaban unos deliciosos bollos o arepas elaborados con estos cereales, acompañados de café servido en una taza elaborada con totuma.
RECUERDOS DE UNA ÉPOCA
La señora Robles nos cuenta también que en Zapatosa, los bollos, las arepas y chichas tenían un valor de cinco centavos. Estos recuerdos de la infancia de la señora Robles nos permiten vislumbrar la vida cotidiana de las comunidades rurales de Zapatosa en la primera mitad del siglo XX.
PRESERVAR LA TRADICIÓN
Los pilones y las historias que los rodean son un legado que debemos preservar. Son un recordatorio de nuestra identidad cultural y de la importancia de mantener vivas nuestras tradiciones e identidad.

