POR: IVÁN MENESES -PERIODISTA.
En el corregimiento de Zapatosa, Cesar, un grupo de más de 30 artesanos, en su mayoría adultos mayores, mantienen viva la llama de la tradición y la cultura ancestral. Desde niños, han dedicado sus vidas a esta actividad, heredada de sus ancestros, y que ha sido fundamental en la formación de la identidad de la región.
La comunidad de Zapatosa es un ejemplo vivo de la riqueza cultural que aún pervive en Colombia. Los artesanos de la región alternan su oficio con la pesca y la agricultura, dos de las principales fuentes de sustento de sus habitantes, junto con la ganadería. Sin embargo, es en la artesanía donde encuentran una forma de expresión y una conexión con su pasado.
Entre los productos que elaboran se encuentran abanicos de mano, esteras, musengues, escobas de paja, réplicas de canoas, canaletes, cucharas de palo, tazas hechas con totumas, pilones y otros objetos que reflejan la creatividad y habilidad de los artesanos.


Para algunos, la artesanía es una forma de sustento para sus familias, mientras que para otros es una manera de preservar la cultura y la tradición. Sin embargo, todos coinciden en la necesidad de apoyo para poder vender y exportar sus productos 100% naturales y hechos con manos laboriosas.
Los artesanos de Zapatosa hacen un llamado a los gobiernos departamental, municipal, nacional y al Ministerio de Cultura para que les brinden apoyo y reconocimiento. Consideran que sus productos tienen un valor cultural y económico que debe ser valorado y aprovechado.
La situación de estos artesanos es un reflejo de la realidad que viven muchas comunidades rurales en Colombia, olvidadas por sus dirigentes y relegadas a un segundo plano. Sin embargo, la perseverancia y la dedicación de estos hombres y mujeres son un ejemplo de la resiliencia y la riqueza cultural que aún pervive en el país.
UN LLAMADO A LA ACCIÓN GUBERNAMENTAL
Los artesanos de Zapatosa esperan que su llamado sea escuchado por las autoridades y que se les brinde el apoyo necesario para poder seguir preservando la cultura y la tradición de su comunidad. La artesanía es un patrimonio invaluable que debe ser protegido y promovido.

