SAÚL ALFONSO HERRERA HENRÍQUEZ- abogado. Magister en Derecho Público. 

Por: Saúl Alfonso Herrera Henríquez*

Derecho, se nos dice, es no apartarse del camino, seguir el sendero de la ley. Conjunto de principios y normas, creado por el Estado, que regula la conducta de las personas en sociedad para asegurar la justicia y la convivencia pacífica, con la posibilidad de imponer coactivamente su cumplimiento y bien podemos entenderlo como una ciencia social que analiza estas normas y como una facultad o prerrogativa que tiene una persona reconocida jurídicamente; siendo sus componentes y objetivos, el sistema normativo, la regulación de la conducta, la justicia y la certeza jurídica, la resolución de conflictos; además de ser una ciencia práctica con facultades, prerrogativas y sistema de normas que constituye un ordenamiento jurídico que es el conjunto de normas vigentes en un Estado o sociedad. 

Actualmente existe un sinnúmero de corrientes doctrinarias que la interpretación sobre las Constituciones, leyes, reglamentos y otros instrumentos jurídicos cobran gran trascendencia, hasta el punto, que en su evolución, como sistema de normas de cumplimiento obligatorio y como conjunto de disciplinas jurídicas, encontramos distintas perspectivas; de ahí que interpretar el derecho se haya vuelto la mayor actividad de los tribunales, órganos jurisdiccionales y no jurisdiccionales, y también de las academias.

Cabe recordar que durante un largo tiempo el positivismo jurídico (teoría que sostiene que el derecho es un hecho social, creado por los seres humanos a través de actos legislativos, decisiones judiciales y costumbres, y no se deriva de principios morales o divinos. Se enfoca en el derecho positivo (el derecho «puesto» o «establecido») como el único objeto de estudio legítimo, distinguiéndose del derecho natural y la moral. Por lo tanto, la validez de una ley se determina por su origen formal, no por su contenido ético, cuyas características principales son el derecho como hecho social, la separación entre derecho y moral, ser método científico y objetivo, con validez formal y opuesto al iusnaturalismo), prevaleció en la formación y práctica de muchas generaciones de abogados. El Derecho se explicaba desde el estricto y puro conocimiento del orden jurídico. No cabía la posibilidad que se tomarán en cuenta otras disciplinas científicas ni otras circunstancias para su análisis y definiciones. Pasado el tiempo y con las lecciones dejadas a la humanidad por las atrocidades cometidas por muchos, quedó atrás el pensamiento único y han aflorado expresiones diversas que han permitido el pluralismo jurídico, por lo que no hay ya una sola visión sino varias, lo que ha nutrido al conocimiento y práctica del Derecho.

Es de tener siempre en cuenta que el derecho no sólo es el cumplimiento forzoso de las normas jurídicas, sino que también es un discurso para autoridades y gobernados. No es suficiente la expedición de una ley o de una norma jurídica para que cambie la realidad, sino que es menester que entendamos la necesidad de cooperar para construir comunidad. El discurso en el ámbito jurídico ha permitido su uso ideológico, por lo que es raro ver a un gobierno que no busque sacar provecho político del empleo de las narrativas y la aplicación de las leyes. Un gobierno responsable, sólo con su trabajo cotidiano y resultados palpables puede obtener los dividendos necesarios para que la fuerza política que lo apoya se vea beneficiado.

Cobra vigencia hoy una tendencia en las mejores prácticas jurídicas respecto  que la labor de los servidores públicos se realice con neutralidad partidista. Tradicionalmente los servidores públicos con carrera política se han beneficiado del uso de los recursos del erario para mantenerse en los cargos respectivos. Muchas normas constitucionales se dejan supeditadas a leyes derivadas para sancionar a quien no cumple con los mandatos de la Ley suprema. El hecho que no exista el ordenamiento jurídico para sancionar no impide que el servidor público esté contradiciendo los valores que la Constitución contiene. El derecho no sólo es la amenaza del cumplimiento obligatorio de la ley, toda ve3z que entraña postulados, valores, derechos, patrones conductuales que buscan que haya una mejoría social, lo que impone que atendamos al derecho como ese discurso de construcción de las mejores causas a favor de todos. 

*Abogado. Especializado en Gestión Pública. Derecho Administrativo y Contractual. Candidato a Magister en Derecho Público. Analista. Columnista. saulherrera.h@gmail.com

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