Por: José Manuel Herrera Brito
¿Cuándo llegará el día en que la mayoría de los colombianos aprueben sin presiones, con una confianza que no se imponga, sino que se gane gobernando con honestidad, cercanía y resultados, el trabajo de su Mandatario? Voces de angustia sostienen que lejos, muy lejos estamos de ello, toda vez que no contamos con un mandatario que se ocupen real y verdaderamente de los de abajo, tampoco nacer ni forjarse en organizaciones populares convencidas que merecemos como país un gobierno honesto, austero y cercano a la gente. No han entendido que gobernar no es solo administrar, sino cuidar soberanía, democracia y justicia social durante decenios arrebatadas a la gente y que buen gobierno debe ser un sueño a traducirse en proyecto de país.
Entender que por encima de muchos asuntos, antes que peroratas insustanciales y posturas universales que nada tienen que ver, está obligado nuestro mandatario a defender la propia soberanía nacional frente a los intereses que nos sean extraños y a los traidores a la patria; comprender que ningún modelo de justicia puede construirse si las decisiones se toman fuera de nuestra propia realidad y que nuestra independencia se sostiene en la capacidad de decidir por nosotros mismos, lo mismo que garantizar que los recursos del país sirvan al pueblo, no a los privilegios.
Que interesa en mucho robustecer la democracia, abrir espacios de participación, consultas ciudadanas y saber que la democracia no es un evento cada que hay elección, sino que debe y tiene que ser una práctica diaria. Que garantizar debe la justicia social, dignificar empleo y trabajo, asegurar que el dinero público se utilice para el bienestar de todos, que el erario se traduzca en derechos tales como pensiones, becas, salud y oportunidades para millones de colombianos.
Que gobierne con cabeza, corazón, carácter, criterio, serenidad, hechos y resultados que en individualidad y conjunto mejoren la pobreza, hagan crecer la economía y robustezca la democracia. Que le abra los horizontes mejores al país. Que marque temáticas de interés. Es, en fin, generar resultados, poner a la gente en el centro, hacer que cambios y transformaciones dejen de ser promesas y se vuelvan realidades. Lo demás es verso. Versos de los malos y peores. *saramara7@gmail.com

