Jose Guillermo Claros Penna- Profesional en Ciencias Militares. Administrador de Empresas. Abogado.

Por: José Guillermo Claros Penna*

Mucho y más debe preocuparnos en el departamento nuestro desarrollo territorial regional y urbano, empezar en realidad y verdad a ser protagonistas, hacer mayor énfasis en cuanto refiere solidaridad, asistencialismo y desarrollo social, esforzarnos, prepararnos para los cambios en marcha y por venir, lo cual requiere  de investigaciones en el pleno sentido de la palabra, diseñadas con el propósito explícito de que la obtención de conclusiones generales de validez teórica y conceptual amplia, no se haga a expensas del conocimiento de la singularidad de cada caso y situación, sino construidas en torno de la exploración de hipótesis generales que en su conjunto recojan las interrogaciones de teoría y política más relevantes.

Moverse debe el desarrollo económico territorial en el plano de la construcción del discurso político y de política económica que orienta las acciones públicas, así como la generación de nuevas reglas de juego para el conjunto de la sociedad, a fin de explorar si ello es o no favorable, en el entendido que la capacidad de una sociedad local debe formularse propósitos colectivos de progreso material, equidad, justicia, sostenibilidad, y movilizar los recursos  locales endógenos necesarios para su obtención, al igual que para comprender las diferencias y semejanzas de acepción y enfoque otorgado a estas políticas, a efecto que posible sea  precisar las continuidades y rupturas de este discurso al interior del departamento.

De otra parte, interesa trascender del discurso a la política pública, con el finde establecer el contraste entre el discurso y la práctica, sus posibles divergencias, vacíos, convergencias y adicionalmente, tratar de delimitar el universo de políticas públicas que se relaciona con el desarrollo económico territorial y conocer su mayor o menor grado de articulación. Además de lo cual, medir la distancia entre lo que se dice y lo que se hace, importante aspecto para darnos a conocer el conjunto de políticas relacionadas con dicho desarrollo, independientemente de si ellas son o no conscientes de esta conexión.

De la política pública a la práctica institucional: lo sectorial, ahonda en esta exploración del contraste entre discurso y práctica, lo que impone focalizarse en una preocupación estratégica para las políticas territoriales, observando en detalle cada uno de los sectores con prácticas políticas relevantes a ese desarrollo y conocer el mayor o menor grado de articulación y coordinación mutua a nivel de lo nacional, lo regional y lo local, lo que conjetura un alto grado de desarticulación y descoordinación, al tiempo que intenta hacer visibles las distintas arquitecturas organizacionales y financieras que hayan sido inventadas para resolver la necesidad de garantizar una acción territorialmente coordinada de las políticas sectoriales nacionales.

También de la política pública a la práctica institucional, lo territorial (regional, local), hace una exploración complementaria con foco en la manera como cada política sectorial territorializa su acción. Aunque el concepto de política regional desapareció, entendida como acción nacional para difundir el crecimiento y el desarrollo del centro a la periferia de cada país, numerosas políticas sectoriales siguieron recurriendo a distintas descomposiciones espaciales de los territorios, cini una de sus estrategias de ejecución de políticas, en dirección a verificar si se da o no la existencia de estas múltiples formas de regionalización de la política pública, conocer sus vacíos de articulación y coordinación, e igualmente identificar soluciones y alternativas a estas dificultades que hayan sido adelantadas.

Desde lo local, la autonomía y las posibilidades de protagonismo territorial, pretenden poner en evidencia cuales son los verdaderos grados de autonomía y capacidad de acción para el desarrollo económico ejecutable desde lo local, así como identificar casos y procesos de desarrollo económico territorial destacables a nivel de cada departamento, sin que ello implique descuidar relativamente la exploración y el conocimiento los otros cuatro señalamientos antes referidos.

Por esta razón, los aportes deben evaluarse en función del conocimiento aportado por la exploración de los primeros cuatro aspectos y por la visión panorámica y de conjunto construida gracias a la presencia de todos los cinco, ya que cada uno de ellos y de sus resultados arroja información y aporta criterios de reflexión de particular relevancia para comprender el pasado reciente y preparar las orientaciones teóricas y políticas necesarias para confrontar los retos del presente y del inmediato porvenir, lo que debe nutrirnos las discusiones en materia de desarrollo económico territorial, a la par que suscite reflexiones de futuro y motive el intercambio de experiencias, logros y lo que no fue dable de materializarse, con el objeto que cumplan la finalidad de consolidar las acciones de política pública para el desarrollo económico territorial en nuestro departamento. 

*Profesional en Ciencias Militares. Administrador de Empresas. Abogado. Master en Derecho Público. Candidato a Doctor en Derecho. Columnista

Tema Enlazado:https://elderecho.com.co/desarrollo-economico-territorial-ii/

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