Por: Ever Vargas Muñoz*
Tenemos como municipio la obligación irrenunciable de promover la cultura, tradiciones y demás aspectos positivos con que contamos en nuestra unidad territorial, las cuales coexisten en contexto multicultural. Tocaima lo merece. Somos ciudad salud. Contamos con historia, paisaje, gastronomía, y sólidas bases para una explotación turística importante, con enfoque para valorar, preservar y salvaguardar el patrimonio inmaterial, así como fortalecer la participación comunitaria con prácticas, expresiones, conocimientos y habilidades transmitidos de generación en generación.
Interesa conducir una cruzada de protección a nuestros saberes ancestrales, y de las comunidades rurales y urbanas, articulando agendas con lo departamental y nacional soportados en directrices respecto de nuestro patrimonio inmaterial, tales como las tradiciones orales, artes escénicas, prácticas sociales, rituales, festividades, narrativas, leyendas, etc., parte fundamental de la identidad cultural. Interculturalidad, que implica el diálogo y el respeto entre diferentes culturas, al tiempo de fomentar el reconocimiento y valor de la diversidad cultural como un enriquecimiento para la sociedad.
Todo lo cual con el objetivo de promover entendimiento entre comunidades, proteger y salvaguardar las manifestaciones culturales vulnerables y fortalecer identidades en contextos globalizados. Igualmente. adentrarnos en actividades comunes con charlas, conversatorios, conferencias, seminarios, cursos, encuentros, talleres educativos sobre tradiciones locales, elaborar nuestro registro y acervo cultural, así como impulsar festivales interculturales donde se presentan diversas expresiones artísticas, programas de documentación y difusión del patrimonio inmaterial y la interculturalidad.
Ahora bien, debemos tener en cuenta que en el ámbito internacional existen enfoques diversos y al mismo tiempo complementarios, dependiendo del país o institución que desarrolla esta tarea. Estas unidades o áreas están vinculados a ministerios de cultura, de educación o entidades no gubernamentales del patrimonio cultural, lo que invita a que nos interconectémonos a este tenor con la comunidad de naciones.
En América Latina, y que ello nos sirva de ejemplo, muchos países han establecido programas similares para reconocer y proteger su diversidad cultural. La UNESCO juega un papel importante en este ámbito al promover convenciones sobre el patrimonio inmaterial. En otros países, hay dependencias y organismos que trabajan específicamente en temas relacionados con el patrimonio cultural inmaterial e interculturalidad, con diferentes nombres, tarea que en adelante debemos adelantar. De la misma manera, tenemos mucho para dar y también que aprender, lo que nos posicionará como un pueblo que culturalmente vale la pena. Que sea lo cual tema y consigna. Interesa avanzar y no desfallecer en este enaltecedor propósito.
*Líder Social, Comunitario y Deportivo. Columnista.

