Francisco Javier Vásquez Asencio

Por: Francisco Javier Vásquez Atencio*

La solución que se vienen dando a los problemas en el orden nacional, de seguro retardarán la definitiva organización nacional, el progreso y el afianzamiento de la nacionalidad, a efecto que pueda responderse con acierto, en lo que ayudaría la participación de todas las fuerzas vivas en la búsqueda y procura de lo grande, estable y duradero, al tiempo de contemplar rápidos progresos, como debe ser de observarse la historia de los gobiernos de las sociedades más adelantadas. Se trata de alcanzar el nivel a que han llegado otros pueblos, a través de trabajos serios, en lo que importa la organización política y social.

Debe ser la suprema aspiración y significación del pueblo, la consolidación de la unión y el imperio de la paz como una necesidad inevitable, en lo que importante debe ser librarse de las preocupaciones y conmociones internas, lo que indica que deben los gobiernos en consecuencia consagrarse a la tarea de una buena administración y a las labores fecundas de la paz, al tiempo de mirar con detenimiento y pensamiento crítico para que nunca más se detenga la marcha que cosechará frutos producto de los de aciertos y la entereza demostrada.

Tenemos que trabajar sobre la base de la superación de las preocupaciones principales, significar la integridad y la salvaguardia de la paz, la libertad y el orden, que reclama de manera preferente la gente. Se trata de impulsar con grandes esfuerzos desde las demandas poblacionales ir tras un mejor porvenir como el progreso moderno lo exige. No podemos permitir más que los derechos de la gente se encuentren en peligro y en contrario sentido desarrollar una fuerza incontrastable que los haga valer; tarea que debe tener un objeto económico, como es la supresión de gastos inútiles que pesan sobre el erario.

Es atender las vías de comunicación, que representan una necesidad imperiosa e ineludible, cuya satisfacción no puede retardarse en menoscabo del bien común. Es aportar de manera sustancial en lo económico, social y político como agentes poderosos de civilización que afianzan la unidad y hace posible la solución de problemas que hoy puedan parecer irresolubles, razones por la que tenemos que todos que apoyar para se lleven a cabo en término las obras que necesitando estamos lo antes posible, así como salud, educación, comercio, artes, industria, deberes que no pueden ser desatendidos por nada ni nadie, por ser sustento de desarrollo integral que acrecentarán el poder y la grandeza de nuestros territorios, que deben ser pueblos dinámicos, llenos de vida, privilegiados, que causen admiración en lam verdad que el carro del progreso no debe detenerse, lo que debe ser una noble ambición.

Propósitos en context6o de bienestar, desarrollo, crecimiento y prosperidad deben ser desde la intención sincera y la voluntad firme, defender a la población y velar por hacer cumplir estrictamente Constitución, confiar en nuestras propias fuerzas; tener fe profunda en la grandeza de gentes y territorios. El secreto de la prosperidad consiste en la conservación de la paz y el acatamiento absoluto a la Constitución; a la par que personas bien intencionadas para hacer gobiernos rectos y honestos en paz y singular administración, en lo que contar se debe con la voluntad popular, con el auxilio de las luces de la gente y con el concurso de la opinión de las personas honradas que nos habitan.


*Francisco Javier Vásquez Atencio. Administrador de Empresas. Especializado en Recursos Humanos. Especializado y Magister en Gerencia Social. @franvasquez06. francisco.vasquez.atencio75@gmail.com

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