Saúl Alfonso Herrera Vengoechea- Estudiante de Décimo Grado de Bachillerato, Colegio Cristiano La Esperanza. Columnista

Por: Saúl Alfonso Herrera Vengoechea*

La juventud, se ha dicho por siglos, representa una etapa crucial en el desarrollo de cualquier sociedad. Es un periodo significativo de transición y formación que marca un antes y un después en el futuro de cada una de las personas y varios son los papeles cumplir que tienen gran impacto en los cambios y evolución cultural, valores, dinámicas y formas de ver la vida que los jóvenes imponen a la sociedad en contraposición con las generaciones antecedentes, así:

Estamos llamados en el mejor de los sentidos, a abrirnos a nuevas ideas y perspectivas, lo que nos convierte en agentes de cambio con espíritu emprendedor, disposición para asumir riesgos y la falta de miedo al fracaso, lo que nos permite ser impulsores de nuevas oportunidades, caracterizarnos por tener un espíritu creativo e innovador para generar dosis de energía que ayuden a transformar a la sociedad; así como tener la apertura mental y la voluntad de cuestionar el momento actual que vivimos, con el propósito de identificar problemas y abordarlos de una manera novedosa ante los ojos de las generaciones de ayer.

Somos una fase crucial para la formación de identidad y la integración en la comunidad, búsqueda de identidad que genera una participación activa en el ámbito social, cultural y es etapa donde nos encontramos en la exploración y descubrimiento de una identidad propia, y de encontrar nuestro papel dentro de la sociedad, lo que nos permite emerger como representantes destacados en el deporte, la ciencia, las artes y la tecnología, lo mismo que adentrarnos en el descubrimiento, la identificación de los problemas y causas que nos inquietan y generan el deseo de buscarles solución, lo que debe convertirnos en líderes en áreas En la pokítica, como el ambientalismo, la justicia social y el emprendimiento.

En la política, nuestra participación es debe ser fundamental en cuanto a participación activa, fortalecimiento y profundización de la democracia, en dirección a asegurar la representación de nuestros intereses ante las instancias gubernamentales. promoviendo la responsabilidad cívica y al cambio, más cuando refirió la ONU en 2024, que los jóvenes menores de 30 años constituimos aproximadamente la mitad de la población mundial, lo que significa que cerca de  una cuarta parte de la población mundial tiene entre 15 y 30 años. En la actualidad, cuestionamos y nos involucramos en las decisiones de los líderes políticos, y cada día más un gran numero de los nuestros nos interesamos por investigar más a fondo los temas que impactan a la sociedad, al ser conscientes de los pro y contras de las propuestas.

Cuestionamiento político que debe permitirnos demostrar nuestro compromiso hacia el bienestar de la comunidad y también nuestro deseo por contribuir a la búsqueda de soluciones más efectivas y menos conflictivas, acorde con las necesidades reales del entorno que habitamos, proceso en el que igualmente debemos promover la transparencia de los representantes políticos y exigir  una sociedad más justa para el desarrollo del país.

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