Por: Julián Martín Ruíz Frutos*
Debemos como ciudadanos siempre tener presente que se impone luchar por una democracia verdaderamente popular, con objetivos justos, necesarios y que respondan al mandato de millones de personas que así lo quieren; de ahí que no podamos pensar en derrota en torno a la democracia, puesto que ello no es una opción sino un destino, lo que obliga reagrupar fuerzas de manera permanente para que nunca se nos prive de ella como sistema y es la razón por la que no podemos rendirnos jamás un nunca en ese loable y plausible propósito.
Basta ya de sostener partidos parásitos, convertidos hoy en fábrica de avales electorales, más cuando la ciudadanía los percibe como tales, además de fuente de ingresos para algunos por lo que clama que se les recorte el presupuesto para que ese dinero se use en lo que de verdad importa, inversión social en lugares donde es apremiante lo cual.
Interesa que se les quite el poder a las cúpulas para que ya no existan dirigentes omnímodos quienes siguen imponiendo su voluntad o la de sus grupos. Simplemente lo que la gente quiere es que la política deje de ser el horrendo negocio que es hoy para unos cuántos y sea, por fin, un servicio para la gente. No debería haber respecto de este anhelo, de esta aspiración la resistencia que encuentra; pero que no se crea que puede enterrarse porque sí la voluntad de un cambio que la gente reclama, se equivocan quienes así piensan. Pueden cerrar puertas, pero seguro que a la postre no podrán frenar la voluntad de un pueblo que ya decidió que no quiere más abusos.
Indica esto que hay fortalecer y profundizar la democracia, avanzar para garantizar que el, la democracia sea la bandera de todos, y de contera posible sea retomar lo esencial, eliminar privilegios y reducir costos, lo que nos dice sobre la necesidad importante y urgente de defenderla con convicción, sin claudicaciones, con lealtad como proyecto de nación. Las coyunturas pasan, pero el proceso de transformación debe y tiene que ser profundo y permanente, por lo que la tarea es seguir construyendo lo mejor y mayormente necesario en la búsqueda y procura de válidos beneficio y aprovechamientos en favor popular, toda vez que nuestro destino no puede quedar secuestrado por quienes han detentado siempre poder y presupuesto.
*Abogado. Especializado en Derecho Laboral. Analista Columnista

