Por: Rubén Darío Ceballos Mendoza*
Es la extorsión un delito que consiste en obligar a una persona a hacer, tolerar u omitir algo mediante violencia o intimidación, con el propósito de obtener un provecho ilícito. El Código Penal tipifica este delito para proteger el patrimonio, la integridad física y la libertad de las personas. Las penas varían, pero son severas e incluyen prisión y multas. En sus diversas modalidades, se ha convertido en un flagelo para nuestra sociedad en general, con impactos directos e indirectos a muchas actividades económicas, afectando individuos y empresas con la pérdida de patrimonio y el aumento de costos. En lo social, generando miedo, desplazamiento forzado e incluso desintegración social; además, que desencadena la comisión de otros delitos graves, atentados contra la vida y la integridad corporal.
Concierne a las autoridades, ante su aumento, reconocer con responsabilidad que en el combate a la extorsión los resultados no son los esperados, puesto que incluso se ha incrementado, lo que requiere implementar superiores medidas de cara a su control, prevención, investigación camino a sancionar esta conducta delictiva de manera ejemplar, así como reformas a diversos ordenamientos relacionados. Con el objeto de fortalecer la prevención, persecución y sanción de este delito, no se puede esperar más para seguir avanzando en la recuperación de la seguridad; y en consecuencia, este delito y los delitos vinculados importa investigarlos y perseguirlos a como de lugar, estudiar la posibilidad de incrementar las sanciones en más conductas y supuestos agravantes.
Es en su combate, fortalecer las acciones de investigación, inteligencia y operativos estratégicos para inhibir la comisión de este delito y, en su caso, sancionar a los delincuentes, a efecto que lo cual sea un mensaje positivo a empresarios, industriales, comerciantes, agentes de negocios y trabajadores que contribuyen al desarrollo y a la generación de empleos, de trabajo que se han visto gravemente afectados en sus actividades normales.
Como lo he expresado en columnas previas, es este un delito que amerita el que se vaya por el camino correcto en la recuperación de la seguridad, en lo que ayudarán grandemente las acciones que día a día deben realizar nuestras instituciones de seguridad. No obstante, mucho y más resta por hacer, sumar esfuerzos e ir con toda la fuerza del Estado a combatirlo.
*Jurista. Especializado en Derecho Laboral. Derecho Penal. Docente Universitario. Conferencista. Panelista. Columnista

