Economista Omar Escobar

Ec. Omar Escobar

Maduro está acusado junto a su esposa y su hijo por cuatro cargos: conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, que en asocio con el Cártel de Sinaloa y la banda Tren de Aragua, trabajaron directamente con el Gobierno venezolano, con el famoso “cartel de los soles” logrando enviar a USA 250 TN anuales de cocaína. Y como era de esperarse, según el mismo departamento de justicia norteamericano, el mote de “líder del cartel de los soles” fue solo un artificio… en realidad no existe… habrá que recordar el caso de Irak. Los otros cargos son, posesión y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos… mmm?

La captura de Maduro, por parte de un Estado policivo, deja expuesta la fragilidad de su gobierno. No fue necesario los bombardeos puesto que de manera anticipada los negociadores gringos y las FFAA de Venezuela ya tenían preacuerdos sobre el derrocamiento de Maduro. Se evidenció qué nadie del círculo político y militar que rodea a Maduro, trato de prevenir e impedir tal acción. No hubo un plan estratégico militar, ni menos una infraestructura logística; radares, defensa antiaérea, bunkers, etc. Nada. Todo quedo en palabras vanas “amenaza imperial o patria o muerte”. Cuando un poder sede sin resistencia, la explicación no es técnico militar, es política.

Su círculo más íntimo decidió el camino de la neutralidad o también llamada traición. Los términos son diferentes pero el resultado es igual: el líder queda solo. En el pasado la mayoría de los gobiernos de corte autoritario, no cayeron ante la hostilidad militar, caen cuando dejan de ser sostenidos desde adentro. Al parecer, Maduro, no era sino un títere cuya vida útil había caducado. Su imagen no era garantía de protección y menos de poder, pues su liderazgo había cesado… había que bajarse del barco sin que Maduro se dé cuenta, pues su alter ego lo había dominado por completo.

Es una traición hábilmente planeada desde adentro por los verdaderos dueños del poder venezolano; fueron ellos quienes apaciguaron a las FFAA para mantenerlas acuarteladas sin opción de respuesta militar. Trump, al viejo estilo de cazador solo quería la cabeza de Maduro, como trofeo político, luego el resto viene por añadidura. Trump, en su primer mandato dijo que estuvo a punto de tomar el petróleo venezolano. Hoy lo consiguió en complicidad con la nueva elite de poder de ese país que seguramente pidió cese de hostilidades, poco probable de cumplimiento. Por ello, tampoco es una grandiosa derrota militar, más bien hace parte del show mediático que todo líder prefiere así sea a costa de las bajas colaterales que ello implicó, al fin la intimidación y la transgresión de fronteras, es al puro estilo Monroe, del cual se ufana este sr.

¿Estados Unidos mostró fuerza? sí. Pero innecesaria puesto que el círculo íntimo chavista que supuestamente lo defendía, facilitó el camino al enemigo que por más de 20 años lo combatió con verbo, más su lealtad se desvaneció y cuando ella es ausente, no hay búnker ni armas de alta gama que protejan a un líder. Da a entender que el poder estaba muy fraccionado, disputas intestinas, tal vez por el juego de poder, donde unos ganan más que otros. Eso explica por qué Maduro no estaba en un búnker, estaba solo. Los búnkeres solo sirven cuando hay lealtad absoluta, cuando hay división interna, los amigos políticos cambian de bando. El poder real no está en el sujeto, está en quienes están dispuestos a defenderte… y los militares, brillaron por su ausencia… ni siquiera para contener la advertencia de su amado Bolívar, quien hace doscientos años, dijo: “Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad”  

Por otra parte, este país al igual que el resto de los latinoamericanos, con sus desigualdades y riquezas, con pobres y ricos, buenos o malos, permitieron el surgimiento de clanes ávaros y populistas, y más aún, ahora son incapaces de enfrentar militarmente a quienes los acechan por sus riquezas. Un país solo, que supuestamente tenía el apoyo de sus camaradas.

Ningún país tercermundista, tiene capacidad de defenderse militarmente. Ahora, la pregunta, no es que pasará en Venezuela, sino, ¿qué pasará en Latinoamérica, bajo un régimen trumpista?

¿Cómo le pareció el artículo?
+1
0
+1
0
+1
0
+1
0
+1
0

Por editor

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *