Por Carlos Villota Santacruz*
Cuando en el mundo se debate públicamente y en privado sobre el impacto del cambio climático, en la ciudad de Anapoima -departamento de Cundinamarca – existe un árbol de caucho gigantesco con más de un siglo de historia.

Este árbol, ha regalado a varias generaciones de colombianos y extranjeros, aire, agua y una ecología integral, purificando al aire, a la orilla del río (todo un regalo de la naturaleza)
Visitamos el lugar, donde descansa el árbol de caucho más grande del país (biodiverso), casa de miles de aves, animales y una amplia oferta de plantas. Anapoima es un municipio de Cundinamarca en la provincia de Tequendama.
Uno de los defensores del árbol de caucho centenario, está el periodista (autodidacta) Libardo Guzmán (conocido en el departamento de Cundinamarca como El Apuleño)
La copa frondosa del gigante verde, es el pulmón de la ciudad de Anapoima, amenazado por proyectos de cemento y ladrillo. «Abrazar este árbol, es regresar a la naturaleza, desde una nueva perspectiva del hermoso milagro de la vida», le dijo a Colombia y el mundo.

Defender el árbol de caucho de Anapoima, es decir gracias por el aire puro, el hogar seguro de aves. «Ha evitado por años la erosión y ha impedido el impacto del cambio climático, local, regional, nacional e internacional».

Hablar del medio ambiente y la defensa de la naturaleza, es decir si la vida del gigante árbol de caucho. «Es un legado verde para las presentes y futuras generaciones«.
*Internacionalista, consultor político, experto en marketing de ciudad, comunicador social y periodista. Escritor