Luis Gilberto Ramírez Calle

Por: Luis Gilberto Ramírez Calle*

Esencialidades importantes para el progreso de los pueblos, entre otros muchos aspectos, han de ser transparencia, sentido común y liderazgo; e ahí que permitirse deban los gobernantes solo aciertos, acciones comprensibles sin imposiciones, ser diferentes, capaces de arrollar con contundencia todo atisbo de corrupción, corruptelas, complicidades y navegar con sano criterio en la búsqueda y procura de lo que fundante y fundamental sea en beneficio colectivo, que no de individualidades ni grupos que en nada benefician, construyen ni contribuyen al fortalecimiento y profundización de la democracia, como tampoco a soportar y consolidar por los caminos mejores la actividad política en contexto de participación comunitaria activa.

Meta debe ser siempre que todo salga bien, que se acierte, que exitosas sean las acciones en materia política. Que transparencia y esfuerzos por acotar la corrupción sean fructíferos en todos sus rubros con ayuda de todos y no apenas simulaciones, lo que jamás ni nunca dejará avanzar en ámbitos de buen gobierno, gobernabilidad y gobernanza, cuando en realidad y verdad se quiere en avanzar en estos y todos los demás temas que entraña la administración pública en todo su espectro.

Requeriremos siempre en la administración pública, como bien lo merecen los asociados, avances notables y notorios, de la transparencia proactiva que nunca dejará de producir grandes resultados, acción que debe ponerse a disposición de los ciudadanos para ser corroborado por la ciudadanía. De igual manera, necesidad apremiante son y serán los liderazgos articulados, ejercicios políticos públicos, a la luz de todos, sin suciedades ni truculencias; más sí revestidos de capacidad de diálogo para lograr los acuerdos con todos que menester fueren en provecho legítimo de la base societaria.

Es formar escenarios que ayuden desde la unidad de propósitos a tener más presencia y entidad regional y nacional, alejarnos de los innecesarios boatos del poder y de la soberbia del triunfo; pero eso sí, centrados en el interés que resurjamos como una fuerza viva y activa, que pueda posicionarnos como el Caldas que queremos en puestos de vanguardia, desarrollo, crecimiento e integral progreso, lo que lograremos, itero, con unidad e objetivos y consecución de logros con todos como protagonistas, a efecto de consolidar victorias épicas. Es lo que se impone, so pena de sucumbir y quedarnos irremediablemente a la vera del camino de las grandes realizaciones. Tenemos que aterrizar en la realidad de las cosas, los hechos y las buenas acciones, formas únicas y mejores para alcanzar ser lo que merecemos ser en la comunidad departamental. 

*General (r) Ponal. Administrador. Consultor Asesor en Seguridad y Defensa Nacional. Abogado. Especializado en Derecho Administrativo.

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