Por: José Guillermo Claros Penna*
Tenemos que darnos a la tarea todos a una de hacer del departamento de Caquetá una unidad territorial vanguardista, evitar por todos los medios de estar siempre al borde del abismo, de todo asomo de polarización y fragmentación, cuando lo debido es la cohesión; así como hacer de la política una real como constante fuente de progreso, desarrollo, crecimiento, bienestar, prosperidad y porvenir.
Entender y además comprender que tienen nuestra departamento muchas bondades y múltiples recursos y, a la vez, que triste se siente no tener identidad y sentido de pertenencia. Y es que en el Caquetá, todos y cada uno de nosotros, con todos los colores y todas las sangres debemos ser Caquetá. Mucho es lo que tenemos y más lo que podemos logar, alcanzar y consolidar. No más fragmentaciones, No más polarizaciones. Unas y otras a nada positivo conducen.
Tenemos desde ya que entender a pie juntillas, independientemente de los resultados electorales que próximamente conoceremos, que debe y tiene que ser lo nuestro trabajar por nuestra integración, valor fundamental para alcanzar lo mejor que debemos llegar a ser. Repito, tenemos que entender que no podemos ser más omnipotentes ni soberbios, sino concertar, tender puentes, acercarnos más como sociedad, protegernos, ser con nuestro departamento más comprometidos y responsables. Ser decentes. Visionarios.
Que como sociedad, más que emocionales tenemos que ser pensantes, conocer más a fondo nuestras realidades y necesidades, aportar las iniciativas mejores que ayuden a potenciarnos no merecemos. Mirarnos con empatía y autocompasión, en la verdad que no es del todo fácil compartir una identidad común y un sentimiento de pertenencia, pero es lo debido. Importa sobremanera entendernos, en la verdad que así alcanzaremos un mejor y más sólido porvenir.
Superarnos en todo debe ser en nosotros un proceso de mejoramiento permanente, continuo y constante para evolucionar, alcanzar metas y mejorar habilidades, convirtiéndose en una necesidad innata para el desarrollo humano y la calidad de vida, por lo que requerimos convertir obstáculos en oportunidades, aceptar el cambio y mantener una mentalidad positiva. Aceptarnos, procurar siempre y en positivo cambios y transformaciones, tener mentalidad de crecimiento, adaptarnos. prepararnos para encontrar un equilibrio que nos lleve hacia una superación sostenible, saludable y en todo y para todos los casos, equilibrar la ambición con el bienestar.
Concerniente es que luchemos, sin importar cuanto nos pueda ello costar. Ir tras escenarios de integración, de concertación, de ponernos de acuerdo en lo fundamental. Tenemos definitivamente que lograr ponernos de acuerdo al menos en las normas básicas de convivencia. Ello se puede, muchos pueblos así lo han demostrado. Lo importante y que además interesa es, focalizarnos con sentimiento de pertenencia en el bien común.
*Profesional en Ciencias Militares. Administrador de Empresas. Abogado. Master en Derecho Público. Candidato a Doctor en Derecho. Columnista

