Ruben Darío Ceballos Mendoza - jurista. Especializado en Derecho Laboral. Derecho Penal. Docente Universitario. Conferencista. Panelista. Columnista. 

Por: Rubén Darío Ceballos Mendoza*

Necesitamos liderazgos políticos visionarios y preclaros que combinen real y verdaderamente una perspectiva de largo plazo con alta calidad ética, capacidad para anticipar el futuro y vocación de servicio al bien común; conducción esta que supere la simple búsqueda de poder, contenido de una serie de cualidades esenciales que bien podemos resumir en una visión de futuro para anticipar escenarios y guiar a la sociedad más allá de la urgencia diaria; ética y transparencia para priorizar el bienestar colectivo sobre los intereses personales o de grupo; capacidad de diálogo, para fomentar acuerdos duraderos y restaurar la confianza en las instituciones. Además de lo cual, ayudan a sobreponerse a retos actuales como la gestión de crisis, encaminada a equilibrar la planeación estratégica con respuestas ágiles a los problemas inmediatos; y, a la superación del pragmatismo corto, vale decir, enfrentar el oportunismo mediante propuestas basadas en datos y resultados concretos.

Hoy más que nunca en nuestra historia se imponen unos territorios liderados por cuadros políticos de alta calidad, poseedores de visiones de largo plazo y capaces de combinar el pensamiento racional con la anticipación del futuro, en la verdad que un liderazgo estratégico puede cambiar sus rumbos, dejándonos lo cual valiosas lecciones para el presente y las generaciones por venir.

No podemos seguir inmersos en un país con unos territorios profundamente polarizados y con heridas abiertas, sino empezar a registrar posturas notables de lucidez política, legalidad y legitimidad, además de demostrada como civilizada  cohesión, para así de la mano de todos, de la puesta de acuerdos, asegurar un promisorio futuro para todos proyectados, impulsados, potenciados y en paz, lo que traduce que todo inadecuado orden debe ser desplazado del poder de forma categórica para consolidar el cambio histórico que necesitamos en todos y cada uno de los rincones de la patria.

Se impone cerrar filas. unificar fuerzas y estrategias, consolidaron tendencias, facilitarnos victorias, procurarnos positivos resultados, para así demostrar que toda polarización extrema fracciona los cimientos de la República desde dentro, Hoy por hoy y ya debemos tenerlo más que claro, las posturas de todos los sectores deben reflejar visiones de largo plazo que, de imponerse, potenciaran al país y desdibujarán todo asomo de fragilidades, que erosionan la buena marcha estatal y gubernamental.

Todos debemos ponernos a la tarea indispensable en estos momentos críticos de impulsar y apoyar liderazgos de carácter con visión de Estado para unificar las fuerzas, lo que debe ejercerse con notable frialdad analítica, que hoy parece ausente en el escenario del país, requerido que se aplique con rigor toda la fortaleza del Estado, incrementar el margen de acción del gobierno, robustecer su hacer político y convertirlo a partir de ya, en una constante en nuestra historia.

*Jurista. Especializado en Derecho Laboral. Derecho Penal. Docente Universitario. Conferencista. Panelista. Columnista. rubenceballos56@gmail.com

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