Alfredo Leon Leyva -Ingeniero. Escritor. Columnista

Por: Alfredo León Leyva*

-EN CARIBEÑO: CIPOTE HONOR

Desperté este 26 de julio en la ciudad desconocida, que aunque me vio nacer y en donde conocía a casi todo mis contemporáneos y mayores, cuando apenas eran cumplidos mis setenta y tres. Desconocida, y no por causa de la disminución de mis sentidos propios de mi edad, sino más bien por estar estos aun en perfecto estado. Tanto que pude ver que no conocía ya a mi querida ciudad.

Y fue a partir de que leí en el sobreviviente periódico “El Informador”, la lista de los 21 renombrados entre féminas y varones como se dice hoy,  que conformaban la titulación por parte del consejo de la ciudad; para que por sus “méritos”, se les colgara a ellos del cuello: “La Cruz de Bastidas”. 

Caramba, no sabía de tales esfuerzos realizados por ellos en bien de la ciudad, que siquiera había leído o escuchado alguna vez sea en un periódico o revista, o en programas radiales alguno que les mencionaran a ésos. 

Solo supe de ellos, hoy que amanecí sin conocer a la ciudad en donde nací. 

Los concejales quienes nominan a los reconocidos con tal merecimiento, si conocen parece, la ciudad; pues seguro los provienes realizado por hacer de esta ciudad algo mejor, ellos sí que los conocen. Y yo un simple citadino de la tercera edad: ¿qué voy a saber de esto?

Y cómo no conozco tales merecimientos y ni siquiera a los nombres de los escogidos de este año, y que quizá he oído nombrar a una de las señoras que aparecen beneficiadas con tal honor, por ser hermana de uno de los políticos que si conozco, les confieso.

Será que esto es un reflejo de la Santa Marta que conocemos hoy, con derrames de aguas servidas por las calles del centro y de las barriadas también, que hacen insalubre la convivencia diaria sin límites de afectación; avenidas llenas de baches, vías sin control de tráfico, sin policías de tránsito que hagan los controles; “boleteo” económico que cobran los ilegales a un vendedor de frutas en el mercado, y que también paga un “carpero” en la playa, o cualquier tipo de negocio establecido para poder operar en la ciudad. 

Y pregunto: ¿Qué carajo han hecho los gobernantes y los premiados con tal distinción de “La cruz de Bastidas” en más de dos lustros ocurridos para tal merecimiento? Los he vistos por más de doce años, pintados de color de Bergamota, y ahora de azules claros; y no hay respuesta a tales anheladas mejorías en mis querencia. 

Sólo concluí que vivo en una ciudad que ya no conozco. ¡Amigos!: El ratón del queso, y se lo come. Vaya dicho este. Decir popular que quizá nadie lo haya dejado de escuchar, incluyendo a los juveniles náufragos de cristal que no le paran bolas a nada, como diría el barranquillero del Dios # 1: a los que todo les importa un culo. Pero seguro que si saben de este decir escuchado tras generaciones del vulgo común.

Botero fue único, el pintor de las gorditas y los obesos, y genios como él tenemos muchos aglutinados en una cofradía que parece más una banda que llaman FECODE; encargados solemnes de hacer libres pensadores, pero que quizá la legislación no les ha ayudado a conseguir tales sanos fines. Pero en cambio anualmente generan para el país una horda de mecanizados pensadores que se encierran en un mundo mezquino con profunda pasión única: obedecer ciegos a la orden recibida del  ignorante de turno que propone vivir sabroso sin obligaciones y deberes que cumplir, sino solo el beneficio único de que se les debe dar todo así de fácil. 

Nuestra ciudad no es ajena a tales esbozados, y como dicen por ahí: ¡a cualquiera se le cuelga una medalla de esas! 

Gracias a Dios digo, como dijo el amigo participe del comento: “Nosotros estamos fuera de chivo”. “Ya casi, aunque un poco distante todavía, eso presumo, se alcanza a ver la cinta que señala donde termina nuestra meta”.

Dios guarde a Santa Marta. Y Feliz cumpleaños amada ciudad del sol ardiente, y de únicos atardeceres que vieron mis ojos.

*

-LA DISPUTA NO ES UNA TONTERÍA

Dicen los pensadores “progres” que los hay hoy tantos como granitos de arenas en las playas de la mar, que se han tomado en su propio decir: el intelecto mismo; aceptando como universal, que las sociedades alrededor del mundo avanzan continuamente para reemplazar el odio por la aceptación y el respeto para cada ser humano.

En el filme “Forrest Gump”, el personaje no es tonto en el sentido convencional de coeficiente intelectual bajo, aunque parezca tonto al común observador; sino que pareciera más, un accidente de la naturaleza en una persona con un coeficiente menor al promedio y que posee: un corazón puro, una bondad excepcional, y una sabiduría innata. La perspectiva directa de su vida le permite triunfar donde otros se rinden. Lo ridículo en la mayoría es ingenuamente sutil y no visualizado en el limitado. Y quizá se cumpla en ello el origen de la fórmula para no conocer el odio, ese furúnculo que afecta el alma en lo emocional; trayendo consigo el proceso bioquímico que produce el exceso de cortisol que seca las raíces del amor recibido como soplido en nuestra nariz.

¿Podrá un tonto ser amargado? En mis observancias, no lo he notado. Pues, al verles nuestra piel se imanta, o se nos “paran los pelitos” como decimos común; y la sensación primaria que sentimos, es la pureza del amor. 

Nos han formado sobre un fundamento que define lo normal como natural. Acaso: ¿trasmitir el amor puede ser llamado un error de la naturaleza para los que creen en el Dios de Espinoza, o para los que creen en el Dios de Abraham? 

Tanto en los que creen en uno u otro, sea el de la naturaleza que todos ven en su estado físico; o, en el del hombre que cree en lo que no ve, pero que sí parece ha visto. 

No es una desgracia contar en la familia, con lo que la historia muestra como una tara; y una vergüenza que extrañamente, trae el amor que estrecha más nuestros vínculos en la familia. Podría decir por los visto en casos familiares ajenos, que tal generador de afectos puros y sanos, llegan a este contorno que llenan de esa planta nuclear que produce más energía pura y potente en su núcleo. Irradiando entonces esa tontería de amar, que tanta falta nos hace en el día de hoy. 

Del francés antiguo a partir del siglo XIV, se trajo al inglés el término “Desputer” que provenía del latín “Disputare”, cuyo significado es: examinar punto a punto una cuestión, o controvertir; y el término procede de “Dis”, que significa separar, y “Putare” que significa considerar o contar. 

También se tiene como fuente del latín “Pavire”  que significa: golpear, hincar, y pisotear; y “Putare” que traduce al español: podar. Del Griego “Paiein” que es golpear, y del lituano “Pjauti” que es cortar. 

Existe intrínseco una asociación con el termino o voz latina “Pütidus”, que abarca en su traducción al español: Podrido, asqueroso, descomposición; y que vinculado al verbo “Pütëre”, traduce: que huele mal o apesta.   

Muy común se aplica  dentro del abanico de insultos que comprende  la descalificación de a quién se refiere, preferencialmente cuando el tema es de una aventura romántica de una mujer; y opuesto en su sentir, cuando se trata de un varón que engrandece su figura a partir de sus conquista con el género opuesto. Se dice de este hombre que es puto, y no es desobligante para él; pero cuando se dice de una mujer que es puta, sí que lo es para ella. 

Ahora último en nuestra época, se ha vuelto común como que aceptar que Dios se equivoca, dando por decir: “Dios lo hizo así”, cuando la amorosa madre habla de su hijo al que le ya le ha notado el silbido de culebra que lleva él por dentro; y con la esperanza de que algún día sea él un varón, pues le pende de su hipogastrio un adminiculo. 

Y no es una ella, o un ello, como lo llamó Aristófanes en su discurso plasmado en el banquete de Platón; no es un ello, solo temporal un Adán disfórico.

Es moda hoy en la sociedad moderna, disque reemplazar el odio por la aceptación y respeto a las diferencias “sexuales”, que realmente son de género en el ser humano. Abandonando lo Natural para aceptar lo contra Natura. 

Hay un chiste flojo del americano que piloteaba el avión y  hablaba poco español; y al llegar próximo a aterrizar en el Dorado, cuando se dirigió a la torre de control lo atendió un controlador aéreo de origen costeño. 

El controlador preguntó: ¿Procedencia? El capitán contestó: United Estate of América.

El controlador: Profesión El Capitán: Filántropo.

El controlador: “Eche! ¿Y esa vaina qué es?” El capitán: “Ouh, yea, yea. No entiende.” Filántropo es: “¡Amor al hombre!”

El Controlador: “¡Nojodaaaa! gringo, aquí a esa vaina se le dice Marica.”

Y aquella nave con el capitán feliz, aterrizó en el Dorado de Santa Fe de Bogotá.

Tres colores tiene solo la bandera de Colombia: Amarillo, Azul y Rojo. 

Y hay en este mundo: Él, o Ella. No más.

P/D: Feliz día para todos.

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-OJALÁ NO HAYA OLVIDO EN EL DESPERTAR

“Entra la luz y asciendo torpemente de los sueños al sueño compartido, y las cosas recobran su debido y esperado lugar y en el presente, converge abrumador y vasto el vago ayer: las seculares migraciones del pájaro y del hombre, las legiones que el hierro destrozó, Roma y Cartago. Vuelve también la cotidiana historia: mi voz, mi rostro, mi temor, mi suerte. ¡Ah, si aquel otro despertar, la muerte, me deparara un tiempo sin memoria de mi nombre y de todo lo que he sido! ¡Ah… sí en esa mañana hubiera olvido!” 

Es el Poema: “Despertar” de Jorge Luis Borges, que me hizo recordar un querido amigo, que al final del comento sobre el mundial de futbol que casi termina, dijo: ¡Carajo! ¡Creo que este es el último mundial que veo! Y tal decir pareció entonces insondable, el tono usado por él que llegó a mis oídos retumbó y caló en lo profundo de mi alma, preguntándome sin expresarlo pero dolido: ¿qué raro será ese día, cuando ya no esté?  

No sé cómo será realmente. De pronto divagaré sin comprender el por qué, aun sabiendo que de todos, la muerte es nuestro destino. Y seguido el pensamiento evocó tantos días compartidos, polémicas y decires con gustos y disgustos, que ambos al final sentimos; quizá una que otra haya generado entre nosotros pocas risas, pero las que fueron las sentimos sinceras y las compartimos.

Quizá como la aurora que se da, se diera resplandeciente este decir y sea un motivo para pensar que aún no sucederá, como lo oí de ti amigo; y seguro, eso pido al creador que mora en los cielos de los cielos de los cielos, y podamos concordar que otra vez juntos: veremos el próximo mundial. 

Y tal vez como ahora será el motivo, lo acertado de los tres seis y un diez que plantó España en el medio campo. O quizá, que el diez de Francia tuvo un muy mal día. No sabemos qué pasará en cuatro años, si aún es que estamos en este mundo; pero seguro y quiero sentirlo así: Estaremos. La convicción de lo que se quiere, es la certeza de lo que se tiene, y le llamamos: Fe. Sirva mi expresión como motivo, para pedir a Dios: Lo quiera Él así. Y aun en esa mañana en el despertar no haya olvido.

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-SE BUSCA  DE APONÍA, Y  ATARAXIA

El Hedonismo de Epicuro sostiene que el placer es el propósito supremo de la vida. Y a diferencia de la búsqueda desenfrenada de los lujos, cuyo propósito resaltaba entonces como hoy, el filósofo de Samos propuso en cambio, el hedonismo racional cuyo pilar es la moderación; En busca de la ausencia total del dolor físico que llamó Aponía, y en consecuencia la paz mental llamada: Ataraxia.

¿Sí Dios es omnipotente, por qué permite la maldad? ¿Y qué es la maldad? El bien es lo bueno. La maldad lo malo. ¿Acaso, el mundo matemático es solo X, y Y?  ¿El universo es solo cartesiano, o sea: un punto en el espacio? Quizá es como si viéramos un punto solo desde nuestra situación en el plano universal. Y el concepto dado desde otro punto en la situación ajena y geográfica universal, es errado. Así seria visto desde nuestra propia observancia.

Pero, así mismo nuestro propio ojo estando en movimiento ve la imagen de lo que observa, volumétrico con planos definidos, en donde se atrae o rechaza; se busca o se aleja y se ama, o se odia. O sea, solo existen los dos extremos.

¿Será que alcanzará el ser humano la Ataraxia (paz del alma o paz mental), solo con el ejercicio del hedonismo? Mediante el «cálculo de placeres», Epicuro evalúa si un deleite presente traerá un dolor futuro mayor, prefiriendo siempre una vida sencilla; y recomienda en su filosofía, el Tetrafármaco, que hace posible liberar al ser humano de los cuatro grandes miedos que perturban el alma: El miedo a los dioses, a la muerte, al dolor, y al destino. No temas a los dioses, ellos son felices e inmortales. Ellos no se ocupan en castigar, ni en premiar a los seres humanos. No te preocupes por muerte: manda, pues, mientras existimos ella no está presente; y cuando la muerte llega, ya no somos conscientes de ella. Lo bueno es fácil de conseguir; pues las necesidades naturales y básicas para ser feliz, son fáciles y sencillas de satisfacer. Y lo terrible, es fácil de soportar. El dolor físico intenso es breve, y el dolor crónico suele ser leve que puede ser sobrellevado. 

Ah vainas de Epicuro, que tales dejadas se practican desde el año 270 antes de Jesucristo, y cuidado, es que nunca se han dejado de practicar. Haya hecho agua o no la canoa, sus teorías se han convertido para muchos en axiomas de estricto cumplimiento.

En sus sentencias Vaticanas plasmó: “El hombre bien nacido se dedica a la sabiduría y a la amistad: de estas, una es un bien mortal; la otra, un bien inmortal”.

Epicuro trató más del alma que del cuerpo, a diferencia Hipócrates se ocupó del cuerpo con su teoría de los cuatro humores: la sangra, la flema, la bilis negra, y la bilis amarilla.

Dante Alighieri en el segundo círculo del infierno, en la Divina Comedia, acoge a los lujuriosos: Paolo y Francesca, que anteponen el placer de los sentidos a la razón divina; y son arrastrados sin descanso por una tempestad recia y eterna de vientos oscuros; ilustrando el apetito carnal descontrolado, convertido en prisión y tormento para el alma.

En nuestra época, la que vivimos, Octavio paz refleja nuestras comodidades hedonísticas contemporáneas así: “Han hecho un solitario de cada uno de esos seres. Las democracias capitalistas no han creado la igualdad sino la uniformidad y han sustituido la fraternidad por la lucha permanente entre los individuos…el hombre no sabe qué hacer con su tiempo; se ha convertido en el esclavo de diversiones en general estúpidas y las horas que no dedica al lucro las consagra a un hedonismo fácil.

Odiseo hace tiempo volvió a Ítaca, alejado de esos espantosos mares; pero aun el hombre se bate entre oleajes insondables en los océanos que le generan placeres, cerca de la Aponía; Pero lejos, muy distante de la Ataraxia que recomendó Epicuro. Y de esto hace ya muchos siglos. ¡Cazador si vas de caza por los montes del señor, teme que pájaros venguen hondas heridas de amor! 

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-DEBAJO DEL HIPOGASTRIO SE HALLA LA MARCA

Dos párvulos sin brújula en sus querencias de género o de preferencias culinarias, o de cualquier otro tipo si lo fuere, que fortaleciendo su “disforia” tenida de identidad, y parodiando un acto romántico y fiel de la obra de William Shaquespiare: Romeo y Julieta, cuando en un centro público comercial nombrado el Andino de la ciudad de Bogotá, dicen sus defensores: que fueron “reprendidos” por un vigilante homofóbico del establecimiento en donde se dio el tal hecho, por  un beso furtivo entre dos jóvenes del mismo género; o sea, dos ELLOS. 

Y que tal apasionado acto se dio en público sin rubor alguno y a la vista de los afectos, pocos ellos que lo son; y de los desafectos muchos que los hacen mayorías, estos quienes apoyaron al formal y formado vigilante del establecimiento por su llamado al respeto público.

Digo muy frecuente que la juventud de hoy, la gran mayoría y sobre todo la formada en ambientes de hogares díscolos, parecen ser: náufragos.

No saben dónde están parados, qué quieren, y para donde van; y ni siquiera de donde vienen. No hay puntos cardinales en su brújula. 

El sur lo confunde con el Norte, o el Oeste con el Este. Ya no saben por dónde sale el sol, ni por donde se oculta; y casi que les da lo mismo saberlo.

El modelo educativo implantado por la corriente neoliberal estableció para los jóvenes, que dejaran de pensar y no cuestionaran nada en lo absoluto, abandonando el empleo del por qué; para qué; y el cómo, en dónde, y el cuánto.

Se abandonó la ilustración establecidas desde siglos en la sociedad, y fue reemplazada por el tecnicismo de hacer de ellos una máquina que obedecieran solo a un sonido como las ovejas del rebaño obedecen al silbido de su pastor. Los maestros, profesores, educadores, que exponían sus enseñanzas ante el alumno en manera verbal que con pizarrón y tiza incluida, pasaron a ser: Licenciados, que fue la moda y le llamaron desde entonces: Docentes. 

¡Caramba! Ahora los profesores licenciados, que trajo la moda, dejaron de enseñar para pareciera domar bestias. 

Tienen en su haber como preciado tesoro, digo: los docentes, ser los responsables de esta sociedad que por más de cuatro lustros han producido esta hecatombe de náufragos; ellos que inocentes al fin, fueron dejados a la deriva en los insondables océanos del conocimiento y a merced de las mareas de este convulsionado mundo. 

Traigo a mi recuerdo que en una columna de Daniel Samper Pizano, escrita hace ya mucho tiempo, en donde leí que dijo: “Si le pende un adminiculo del hipogastrio, es un varón”. Sic. 

¡Carajo, tiene razón de sobras el columnista! Lástima que tales asertivos decires, ya no nos los recuerdan en estos tiempos. La discusión del Él y Ella, fue tema viejo desde “El discurso de Aristófanes”, contenido éste en “El Banquete de Platón”, y que como decía una inteligente mujer domestica fiel, que nos sirvió en nuestra casa que era venida ella de la región del Sinú: “hace tanto tiempo, que: ¡Uf Carajo! Ya ni me acuerdo. 

Así para hacernos saber que eso dicho, era muy antiguo de haber sucedido. Pero también en “El discurso de Aristófanes”, se hallan los ELLOS; y aunque no se acepta este tercer género como natural, sí muchos lo abanderan y promueven en su particular y minoritaria universalización. 

Y no es cuestión de si es cuestión del Dios de Espinoza, o del de Abraham; pues, en la sociedad de los dioses orientales, no cabe ninguna duda: Se es Él, o Ella. Los ELLOS, creados varón o hembra son eliminados de la sociedad. Y en el concepto psiquiátrico moderno, se ha dado por llamarlo Disforia; mal este que afecta la percepción de lo que crees que eres sin tener en cuenta, realmente qué eres. Es según estos estudiosos de la mente, un mal o una enfermedad que se trata y es curable.

Cabe para muchos psicoanalistas, la creencia de que tales manifestaciones de que un niño se sienta niña, o a la inversa, siendo niña se crea niño, sea causado por la ausencia de identidades: sea la paterna muy común en los niños, o sea materna en las niñas. Y se han dado los casos en estudios realizados que en donde la ausencia de la identidad masculina fue el estadio en niños criados solo por sus madres, y terminaron ésos usando hilo dental en vez de calzoncillos. Igual en las niñas criadas por sus padres, que acabaron orinando paradas.

Docentes que aún tienen cincelado en el alma el recuerdo de sus Profesores y Maestros, fuesen o no licenciados pero que dejaron tales saberes que hoy administran ustedes; y que estoy seguro aún recuerdan tal sentencia axiomática: “que lo que da la natura, no lo da la pelota.”     

No se trata de libertades dadas por pasionarias leyes establecidas por el sentir del hombre, y no hay razón alguna que contradiga la perfecta creación. La ciencia de la medicina, no tiene una sola prueba de que tal desorden mental de identidad de género, sea hereditaria o  adquirida de los genes de los progenitores; además de que tal entelequia de que Dios los hizo así, es un error de la percepción de la imagen del Dios creador que todo lo ha hecho perfecto.

Recuerde, si debajo del hipogastrio, enfrente ve usted una brecha; esté seguro que es mujer. Pero si le pende un adminiculo, no lo dude, esté seguro: es un Varón.

Y se besa ardiente en los labios el hombre con la mujer, al menos en nuestra cultura chibcha. Lo demás es para “enculados y culorosos”.

P/D. Sea la oportunidad de recordar a los organizadores de la “besatón” sucedida en Bogotá, el fragmento de uno de los poemas de Pablo Neruda, dado a ella por un él: 

“Matilde, amor, deja tus labios entreabiertos, Porque ese último beso debe durar conmigo, Debe quedar inmóvil para siempre en tu boca, Para que así también me acompañe en mi muerte”. 

*

-OJALÁ LOS KOLLAS HOY SEAN OTRA VEZ CAMPEONES

“Soy salteña, soy argentina.” “Porque nosotros los argentinos somos KOLLAS.” Respuesta de una autóctona argentina ante la pregunta de un conductor de un programa de televisión, que influenciado por la fisonomía de rasgos étnicos y color visto en ésta, pensaba él que ella era boliviana.

Los Kollas nacen como una categoría étnica a través de un proceso histórico de síntesis entre distintos pueblos indígenas que habitaban las cordilleras andinas, sucedida durante la expansión incaica y la posterior colonia española, conocidas entre diversas poblaciones locales como: atacameños, diaguitas, aymaras, y omaguacas, que se fusionan y adaptan a las duras condiciones de la puna y la cordillera; con una cosmovisión de respecto a la pachamama y el cristianismo dentro del sincretismo del mundo andino.

Hoy en el territorio de Argentina, por su fisonomía son dados a creer que son extranjeros llegados a estos territorios, pero, realmente no son migrantes de este territorio andino; sino, auténticos pobladores de esta parte del territorio de la nación austral. Se puede decir como dicen ellos, que los descendientes de migrantes europeos, son los invasores; y no ellos, que son los auténticos y originales argentinos. El color cobrizo dado por las altas temperaturas y el sol canicular que recibe a tales alturas y que quema la piel, resalta de entre el resto que la población europeizada que conforman las grandes urbes de la república, y quienes les llama: indios, o negros.

Es en Tucumán donde  culmina el proceso de independencia iniciado en mayo de 1810 en Buenos Aires, con la destitución del Virrey  español Baltasar Hidalgo; cuando el 9 de Julio de 1816, el congreso de Tucumán sella con la declaración de la Independencia de la Argentina, desde el “Jardín de la Republica”, solo a unos 300 kilómetros de Salta. 

La magia Ibera, esa máquina de jugar futbol de hoy, se enfrenta este domingo con el musculo fortalecido por la carne bovina. Esa que solo se sabe comer en la parte austral de nuestro continente de América; carne que no solo fortalece los músculos del cuerpo, sino también más importante parece lo fuera: ese compuesto bioquímico que produce la máquina de la creación divina, que altera y sienten los KOLLAS en los dídimos, cuando es que de huevos es que trata el tema. 

¡Qué niveles de testosterona muestran ellos! “Are you fighting an egg shell?”, se halla en Hamlet lo que traduce: ¿Acaso luchas por un cascaron de huevos? Y aunque pareciera que el título a que aspira solo es un cascaron, hay algo más que encierra esa ardentía al enfrentar al contendor. El cansancio asoma, pero no es óbice para que el rendimiento físico merme; y cuándo es que el narrador grita: CÁNTALO, CÁNTALO, CÁNTALO……: el paroxismo vacía la endorfina acumulada en catarsis que desborda en la gravedad del éxtasis. 

Por aquí decimos los caribes: TIENEN HUEVOS. O: ¡QUÉ CHÁCARAS!  Y no es que me refiera al tamaño físico de los dídimos, sino más bien traigo a memoria ese acelerante de la virilidad manifiesta cuando se disputa un balón, sin importar que sea esa la última oportunidad para dejar sentado para uno mismo: ¡QUE SÍ SE TIENE CHÁCARAS, CARAJO!

Así es nuestro sentir por lo visto, cuando ha sido que los KOLLAS han enfrentado a equipos mejores que ellos; entonces es cuando los asados pasados activan eso que guardan en sus “CHÁCARAS”, para como un alud arrasador, avasallar a su contendor. 

Pero, todo es incierto. Espero que los KOLLAS sigan siendo esos mismos que sacan fuerza no sé de dónde sea, de las CHÁCARAS, o no sé de dónde; y emocionado oigamos la invitación una y otra vez, de: CÁNTALO, CÁNTALO, CÁNTALO……: y ganemos todos los de estas altiplanicies del sur de América. O quizá sea oportuno para Messi, recordar a Mario Benedetti cuando dijo en Táctica y estrategia: “Mi táctica es quedarme en tu recuerdo, no sé cómo ni sé con qué pretexto, pero quedarme en vos.” 

*Ingeniero. Escritor. Analista. Columnista

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