Francisco Javier Vásquez Asencio

Por: Francisco Javier Vásquez Atencio*

Se ha sabido desde siempre que en situaciones de emergencia es bastante complejo hallar el equilibrio razón/emoción. Cada que se sufren episodios adversos inesperados, muchas veces nos envuelve la intranquilidad y el desasosiego; afectando que podamos estudiar, analizar y decidir con la calma que ellos ameritan; por ser procesos que reflejan diferentes pasos hasta una evaluación serena para encontrar la mejor y más ponderada solución, a fin de no seguir inmersos en premuras, desesperaciones, angustias ni incertidumbres mayores.

No se trata de construir falsas confianzas, sino transitar con pasos seguros por caminos mejores que nos lleven a destinos ciertos. Ser racionalmente flexibles respecto a que toda sensación de riesgo disminuya en el ambiente y ánimo colectivos. No permitirnos, si avanzar queremos, adentrarnos en el manejo de insustanciales contradicciones, sino comprobar que todos trabajando unidos en procura de objetivos y propósitos comunes dejaremos atrás temores infundados que desaparecerán y progresivamente avanzaremos.

Tenemos que mirar la realidad, las nuevas realidades que se nos vienen en todo campo, circunstancias, terrenos y situaciones. Es ver lo que nos está sucediendo y proyectarnos en consecuencia, actuar con solidaridad, entrega, bondad, nobleza, empatía y resiliencia como ejercicio social que mucho nos ayudará a entender y comprender que el beneficio común es la mejor ruta para que nos vaya mejor a todos y obligados estaremos en contexto de impulsarnos como debe y tiene que ser, a considerar y examinar los asuntos todos con imparcialidad, poner en la balanza los aspectos todos de las situaciones todas que nos ocupan y ocuparán en la certeza que ello nos ayudará a superarlas. De la misma manera, conviene esa ponderación para que nos ayudemos todos en cuanto necesario sea, lo cual es y será una necesidad manifiesta, en la verdad que saldremos avante más temprano que tarde y más rápido que después.

Es tomar decisiones individuales y sociales para seguir adelante, desarrollar mejores hábitos y comportamientos, hacer lo que nos toca. Movernos y lograr metas y objetivos, soportarnos en la voluntad y el compromiso personal y colectivo. No ser pasivos ni detenernos, sino establecer cambios importantes que establezcan sólidos cimientos sociales, permitirnos más tiempo en comunidad, estar atentos a lo que ocurre a nuestro alrededor para influir de mejor manera en la educación y desarrollo de los más jóvenes, así como darnos la posibilidad de atender más lo familiar, social y personal camino a una sociedad diferente, activa y con las herramientas suficientes para nuevos acuerdos y mejores reglas de colaboración población / autoridades.

Tiempo y movimiento para estar, ayudar y ser eficaces como ciudadanos. Impactar las condiciones de vida de nuestros barrios y colonias para frenar lo perjudicial y evitar a los jóvenes los muchos riesgos que enfrentamos diariamente. Es fortalecer valores y principios. Focalizarnos en lo importante. En lo próspero, Reflexionar sobre la relevancia del interés general sobre el particular. Actuar corresponsablemente. Nunca más detenernos y avanzar con prisa y sin pausa hasta llegar adonde debemos estar.


*Francisco Javier Vásquez Administrador de Empresas. Especializado en Recursos Humanos. Especializado y Magister en Gerencia Social. francisco.vasquez.atencio75@gmail.com @franvasquez06

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