Saúl Alfonso Herrera Vengoechea- Estudiante de Décimo Grado de Bachillerato, Colegio Cristiano La Esperanza. Columnista

Por: Saúl Alfonso Herrera Vengoechea*

Se repite con insistencia en todos y cada uno de los escenarios ambientales del mundo con sobrada razón y así lo leemos y escuchamos de manera permanente, que la buena gestión del agua es fundamental para el desarrollo sostenible dados los múltiples e innegables beneficios que tiene para la salud, la seguridad alimentaria y energética, por lo que debe asegurarse a toda costa, ya que sin la posibilidad de acceso a los servicios básicos del agua para todos, y su buena gestión en calidad y en cantidad no será nunca posible un desarrollo sostenible.

La sostenibilidad ambiental y de los recursos deba pasar de concepto a realidad, toda vez que nuestro planeta está sufriendo la acción humana día a día, viendo cómo se agotan sus recursos y su biodiversidad; y es claro que la resiliencia del planeta tiene un límite y cada minuto que pasa nos acerca a dicho límite.

Sí o sí tenemos que apostarle a la sostenibilidad ambiental, asegurar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos. Millares de personas, especialmente niños, mueren por diarrea cuando se podría prevenir si mejorará el acceso a agua potable y unos servicios de saneamiento básicos, lo cual genera en la niñez tartamudez debido a malnutrición crónica, lo que indica que la relación agua – sostenibilidad ambiental es fundamental.

La sostenibilidad ambiental tiene un gran impacto económico y social para las sociedades, a las que debe procurarse desarrollar una vida normal y con oportunidades de un buen porvenir, en lo que ayudan proyectos que las favorecen como serían entre otros el acceso a agua y saneamiento, mismos que son especialmente efectivos; más, cuando se aprovechan para empoderar a las comunidades respecto de sus contextos locales en la búsqueda incesante de un mejor y más afectivo desarrollo de sus capacidades, lo que apunta a su propio beneficio; por lo que concierne asegurar una cobertura universal de estos servicios, siendo el objetivo pretendido ese universal acceso, precisamente por su importancia en la sostenibilidad ambiental. no se trata solo de servicios básicos, sino también de una mejor gestión de las cuencas hidrográficas, una mejora en la eficiencia de los usos del agua, llevar el agua y mejorar cómo la usamos, lo que3 es clave para una sostenibilidad ambiental de primera condición.

Concierne que entendamos que todos y cada uno de nosotros estamos capacitados para alcanzar para nosotros mismos un desarrollo sostenible cierto con soluciones tecnológicas, el papel de los Gobiernos y los responsables de los servicios públicos, contribuyendo como ciudadanos a la mejor observancia de dichos servicios, velar porque la empresas  los usen adecuadamente en sus procesos industriales, porque se mejoren eficiencia y sus vertidos contaminantes, aupar para que los gobiernos produzcan incentivos y un marcos normativos que ayuden y apoyen a esas mejoras tecnológicas y a la mejora de gestión vayan hacia las energías renovables; así mismo, adelantar campañas con los agentes y organizaciones locales, asociaciones barriales y demás otras en tal sentido, por ser las que están más cerca de los ciudadanos y pueden ver qué oportunidades hay de cambio y de apoyo. 

*Estudiante de Décimo Grado de Bachillerato.  Colegio Cristiano La Esperanza. Columnista

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