Por: Edgardo Bassi Burgos*
-RESTAURACIÓN DE UNA PIEZA
La restauración de una pieza arquitectónica tiene un poder único, guarda voces, pasos y secretos de generaciones, es alma de memoria y se lleva entera en el corazón. Es una rebeldía contra el olvido y un permiso de rescate que al final conforma una portada de revista de historia y la pasarela por donde caminamos en silencio
-BRISA
La brisa llega está tarde como una sonora carcajada, es como la vida que imaginamos, se balancea entre nubes y mueve la mecedora de un día sereno y de sueños fértiles que pasan desnudos.
-BARRANQUILLA
Viaje al Corazón de Barranquilla de José Stevenson Diaz, es libro acogedor, recrea la historia de la ciudad sin aburrir, es preciso en lo histórico con los hechos, desecha esas pendejadas anecdóticas de galaperos.
Despierta el sentir de una anastilosis y clama por una intervención urbana de los lugares mencionados.
Hay magia en la fácil lectura de la narración de cada pagina o mejor en ese viaje de curiosidad.
-VAGANDO
Ando como un pez haragán viendo velas en un mar de sueños y rosas en una puesta de sol. Escucho con sigilo un secreto de labios mientras rozo tus dedos en el castillo dormido.
-CONVERSACIÓN
Hay una edad en la que a diario conversamos con el alma.
Se sienta a nuestro lado sin consumir nada. Puede escuchar bien y comprender todas las cosas que pasaron por la vida: buenas y malas, y hasta reír de los errores que dejaron huella.
El alma no juzga, no condena y no se cansa de oír repeticiones.
Es muda y también puntual. Llega a cualquier hora del día o de la noche.
A cada llamada aparece de la nada, con una sonrisa cómplice, como sintiendo el aleteo de los sueños que volaron hace tiempo.
-MOMENTOS
Los momentos se van sin retorno. Ayer, la gracia y dicha de un instante es hoy solo olvido.
El humo se desvanece de un fuego extinguido y un matiz de color pastel nos trae la luz.
La juventud es alada y en la vejez el reloj se hace lento, ni un capullo habita en el árbol dorado de la vida.
Pero en la mente sigue picando y como una bola rebotando en las paredes del recuerdo.
-ESO ERES
Eres un ramo de sol, una verdad de amor, la gracia y dicha de un instante vivido. Vuelas errante entre azules nubes con una caja de sonrisas, con un cofre de metáforas. Eres un papel rosa y un perfume de besos, un sonido de rocío de una larga duración.
-ADIOS
Adiós a esa retórica que fingía una realidad y a esa paz carente de logros, a ese matiz rojo pastel de una X que se desvanecía en noches de bohemia, de clítoris y cerebros, de íntimos rapaces, de robos lícitos y de estupideces galácticas. Adiós por fin, ha levantado carpas el circo.
-VOLVER A VIVIR
Los tiempos del cabello largo residían en felicidad, atrapando los mejores días de nuestra juventud.
Pensábamos que la risa sería para siempre mientras subíamos la roca sin resbalar.
Carentes de pretensiones conciliamos un amor sin prohibiciones.
Combatimos un sistema lejos de nuestro alcance en un mundo tan lindo como las flores del prado, y andábamos por un camino por el que siempre queremos volver a vivir.
-PARA QUE TU SOMBRA RÍA
Date vuelta y mírame un segundo.
Haz que tu mirada me sonría, llena de globos mi casa, estalla la alegría de un instante en solitario.
Arrímate, deja que mis ojos te detallen, quizás pueda tocarte o mejor decirte un secreto que ilumine tu rostro y prenda un fuego en una noche oscura, para que tu sombra ría y la puerta se abra.
-PERFUME DE BESOS
Eres un ramo de sol, una verdad de amor, la gracia y dicha de un instante vivido.
Vuelas errante entre azules nubes con una caja de sonrisas, con un cofre de metáforas.
Eres un papel rosa y un perfume de besos, un sonido de rocío de una larga duración.
-PÚRPURA
Para saber sobre el púrpura, fui donde Francisco.
El propósito era conocer la opinión del vendedor de pinturas que habitaba en la calle de los indios, un lugar fundacional donde se alternan construcciones diferentes como resultado de una aparición cronológica distinta, y en el que habitan recuerdos, orden y relajo.
Justo en un local de una casa medianera le encontré.
Sentado detrás de una mesa matizada con escarchas de color.
Pregunté rápido y conté con suerte, pues de inmediato respondió:
La gama es ancha: Pasa de un rojo casi violeta a un azul celeste de acuerdo con el aire o la luz de la tarde o la mañana.
Señaló en seguida hacia un atlas de color las posibilidades de una graduación armónica de tonos cromáticos distintos y durante buen rato mezcló pigmentos con acentos violáceos.
Al final agarró dos frascos sobre los que derramó vinilos de azul cielo apasionado con un vino tinto seducción y de manera asombrosa nacieron dos gardenias.
Al rato le volví a meter diente al tema y busqué en el infaltable y siempre práctico Larousse; en libros, revistas y otros medios; el origen y la descripción de ese tinte rojo encendido de las conchas marinas que desde los tiempos de Tiro, se extrajo del líquido de la glándula del Múrex Trunculus, una especie de ostra que segrega una sustancia incolora, la cual al contacto con el aire cambia de color y que desde periodos antiguos se aplicó para tinturar los trajes a los altos círculos del poder, siendo asociada con reyes y lugares espirituales, de donde adquirió dignidad soberana y distinción cardenalicia.
Supe entonces que era el color de Salomón, de Herodes, Heracles y el favorito de Napoleón. Batallé por aprender el descubrimiento de Newton, la síntesis de Young, la naturaleza ondulatoria de Maxwell y las ondas de Hertz.
Al final me fijé a dibujar el sistema piramidal de Oswald y me acosté con la lectura del color de Goethe.
El viernes en la noche encontré a Patiño, andaba por «Rico Bassilón», un bar de ambiente bacano, contaminado con polvos y licor.
Allí, el maestro en el manejo del estuco, la brocha y la cerveza, comentó, que prepara el púrpura a partir del azul rojizo, al que le añade de manera instintiva un poco de un rojo violáceo y obtiene en forma suave tonos de lila sutil, lavanda, de orquídeas y hasta una rosa cálida.
Ojo. Úsalo con cuidado aconsejo. En un esquema decorativo se vuelve teatral y futurista.
Alternamos un rato ameno y recordó, que una vez pintó para una exhibición de muebles en Ecuador, la frase violeta con fondo amarillo:
El culo está de moda
Por la tardecita del sábado fui a cumplir una cita con Clara, mi amiga psicóloga quien respondió.
En mi casa no lo tengo. Lo uso en terapias por el impulso y la armonía que ofrece, pues contrae y sirve para disminuir la tensión. Sé que ejerce una fascinación sugestiva en las capas sociales bajas donde es de gran aceptación.
Pero, también lo prefieren las personas con aspiraciones grandes y de sentimientos profundos, por que abre la mente a fuerzas superiores. En las auras se sitúa cerca de la estrella luminosa de oro.
Se le conoce como el color favorito de los homosexuales y de las mujeres durante el embarazo, continuó diciendo; de ahí además sea el de la mística, de la magia, del embrujo y del encanto erótico.
El domingo me faltaban los comentarios malcriados de amigos y poetas.
En resumen, conocí que púrpura eran las tardes despejadas a la orilla de un paisaje, las remolachitas glaseadas con torta de ciruela, las cortinas del teatro y los hijos de las musas.
Escuché de afecciones, de poesía y vinos. Supe de música y verbenas resistentes de valor jaspeado que terminaban en un ebrio amanecer de prado. Y en el silencio final de la tarde encontré en tu risa un purpura y pude terminar este escrito con una pequeña sonrisa cogido de tu mano.
Cierto, corazón…
Hoy me invitaron a pintar grafito.
*Arquitecto. Escritor. Columnista. Docente Universitario. Premio Nacional de Arquitectura

