Por: José Manuel Herrera Villa*
Pareciera no importarnos que nos asiste la necesidad y derecho propio de pasar de ser un país pobre, a pesar de las riquezas miles que poseemos, a ser una nación estable, potenciada y con proyecciones. No nos damos cuenta que basta ya de guerras internas, que muchos son los motivos que impulsarnos deben a lanzarnos hacia la conquista de integrales progresos, desarrollo, crecimiento y prosperidad, a ejercer dominio real sobre nuestra economía y finanzas, luchar, ir tras nuevos recursos para optimizar nuestra infraestructura, marcar un firme interés por hacernos competitivos, más cuando debemos ser los suficientemente conscientes de ser punto geográfico estratégico y geopolítico de importancia territorial.
Que, en propósito de avanzar en todas las áreas y niveles, importa erradicar el analfabetismo, reducir la mortalidad infantil, ampliar la cobertura de la salud, salir de la pobreza. potenciar nuestro Producto Interno Bruto – PIB, desarrollar una moderna infraestructura, mantener una política exterior soberana y activa, hacernos un destino más atractivos para ser visitados mayormente y en todo tiempo por ciudadanos del mundo, mantener en positivo nuestras perspectivas económicas, establecer factores que se traduzcan en un crecimiento sostenido con grandes expectativas, en lo que colaborarían factores tales como una notable integración en redes de producción, un sector manufacturero y exportador sólido, una economía digital en expansión, y altas tasas de inversiones directas procedentes del extranjero, beneficiarnos de tratados de libre comercio e impulsar una fuerza laboral joven.
Buscar que se relocalicen en nuestros territorios empresas lideres en la industria de manufactura digital y componentes electrónicos, estimando debidamente la prominente inercia de desarrollo y adquisición de conocimientos que debemos adquirir con marcada prontitud, sin ignorar nuestra historia, lucha y resiliencia que debemos tener para superar los embates de los supremacismos de todo tipo que sean o pudiesen ser.
Es definitivamente entender que luchar como país significa que como ciudadanos unamos esfuerzos para alcanzar metas comunes en cuanto paz, justicia social y general bienestar. Es llamarnos a la acción conjunta donde unidad y cooperación son esenciales para superar obstáculos y construir un mejor porvenir, en lo que interesa enfatizar en la necesidad de trabajar juntos, independientemente de las diferencias, para construir un país más equitativo y próspero.
Se trata buscar y consolidar entre todos y para todos, la necesidad de unidad nacional como base para el progreso, superar los desafíos comunes, potenciar colaboración, solidaridad y cooperación, ser conscientes de la importancia y robustecimiento de la justicia social, ir tras la defensa de los derechos humanos, luchar a fondo contra la corrupción, comprometernos con el porvenir y poner nuestra esperanza en el futuro, a sabiendas incluso que no estamos en una situación fácil, pero también que tenemos la capacidad de superar los desafíos que nos esperan. Hoy, más que nunca, debemos recordar que la fuerza de un país reside en la unidad de sus ciudadanos, que entre más férrea y actuante redundará en superiores e integrales prosperidades.
*Profesional en Administración y Finanzas. Especializado en Auditoría Integral. Proyectos de Desarrollo. Columnista
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