Alfredo Leon Leyva -Ingeniero. Escritor. Columnista

Por: Alfredo León Leyva*

¡La protesta es un derecho! Y la libre movilidad es un derecho constitucional en Colombia.  El código penal colombiano (Ley 599 de 2000) en su Artículo 353A, adicionado por la Ley 1453 de 2011, establece sanciones por la obstrucción de vías  públicas que afecten el orden público; y da una pena de prisión de 24 a 48 meses, y multa de 13 a 75 salarios mínimos legales mensuales vigente. Aplica a quien mediante medios ilícitos que afecten estructuras de transporte, atentado contra derechos como la vida, salud y trabajo; pero, ambiguo en criterio de muchos. La Corte Constitucional diferencia esta conducta delictiva, del derecho a la Protesta Pacífica. Y quizá el pueblo entienda con esto un galimatías que lo confunde; y para casos menores o momentáneos se aplican sanciones de transito como el Comparendo C03.

El comparendo C03 en Colombia sanciona el bloqueo de una calzada o intersección con un vehículo, salvo por accidente de tránsito, según el Código Nacional de Transito. Y equivale a una multa de 15 salarios mínimos diarios legales vigentes (SMDLV) o sea, mínimo unos $650.000, inmovilización del vehículo; y aplica cuando se obstaculiza el flujo vehicular sin causa justificada.

¿Cabrá razón de Ley alguna, para que un gobernante promueva la tales manifestaciones que son un disfraz de los bloqueos de vías públicas que violan expreso y puntual lo contenido en el artículo 353A del código penal? Además de que con tales comportamientos tan populares en el presente gobierno, en donde todos los días como niño resabiado, hay una o varias comunidades en diferentes sitios de la geografía paralizando al país con el sofisma de la protesta pacífica. ¿Qué tiene de pacifico una barricada con llantas prendidas en candela en la vía publica que impide la libre movilidad sin excepción de paso para las ambulancias y misiones medicas? La lasitud de la aplicación de la Ley hace apología a la violación de la misma.

No hay actividad humana en que no se ponga en riesgo a la vida, y no es excusa que los jueces se excusen en el temor de perder su vida si actúan con rigor en cumplimiento de la Ley; y sería tal vez el primer eslabón a tratar de corregir en nuestra sociedad, sea el amar a lo que haces, y no solo que lo hagas porque solo tienes que hacerlo. Igual sucede hoy con las autoridades policiales, son policías porque tiene un arma e imponen por la fuerza su propia interpretación de la Ley, y en últimas son POLICÍAS por que se gana un desmejorado sueldo y por tal no van a arriesgar la pérdida de su vida. Así que se hacen los que no ven ni oyen, y el delito se esparce abundante por los territorios. 

¿Queremos un mejor país? Amemos lo que hacemos, y por lo que nos pagan. Dando no un poco, sino todo lo que está a nuestro alcance; amando lo que hacemos, sobre todas las cosas. No hay nombre de hombre, ni hombre que pueda cambiar esta sociedad por una mejor; solo con el concurso de todos lo lograremos.

Si tu labor es hacer boyo de yuca, que tu boyo sea el mejor; si eres médico, sé el mejor de ellos; si conduces un taxi, sé el mejor de los taxista. Y si eres periodista, gánate la vida como el mejor de los periodistas, y no seas el bufón de las ideas del politiquero que te promete llevarte al cielo. Así, pronto en corto tiempo seremos una sociedad, alejados de esa costumbre popular de pertenecer al gremio crecido de la CORRUPCIÓN. 

No solo el político es corrupto, lo somos también todos cuando permitimos que a lo incorrecto le llamen correcto, siendo bien torcido al conocimiento de nuestros sentidos.   

Señores agentes de tránsito de Santa Marta, su misión no es colectar dinero para concesionario privados, y no deben permitir que los conviertan en “pedidores de documentos” para imponer sanciones ajenas al desempeño del tránsito vial; son ustedes funcionarios públicos con misión fundacional y de carácter distrital, para dirigir, controlar y ordenar el tráfico vehicular en las vías públicas del territorio distrital, dentro del marco legal. Por favor, Contribuyan con esto mínimo solicitado. 

Y recuerden, es tiempo de dejar de ser un “RATERO HONRADO”.

 *Ingeniero. Analista. Columnista

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