Por: Janeth Giraldo Ardila*
Antes de adentrarnos en el tema, importante es recordar que la expresión cultura procede del latín cultus, que a su vez significa cultivo, proteger, honrar con veneración, adoración, cuidado del campo o del ganado. Es concepto que se refiere a una serie de conocimientos, creencias, valores, costumbres, tradiciones, normas, arte, lenguaje y formas de vida que identifican a una sociedad, que se trasfieren de una generación a otra y nos permite lograr la adaptación y la supervivencia en un entorno o espacio geográfico.
Colombia es una sociedad multicultural desde sus orígenes por los diferentes grupos que ocuparon sus regiones de manera que se hace necesario que coexistan para su regulación las normas de derecho de carácter formal, escrito y respaldado por la autoridad del Estado y unas normas ancestrales propias de otros grupos étnicos reconocidos por la Constitución de 1991, como las comunidades indígenas, afrodescendientes y Rom. En este orden de ideas, al trasladarnos al espacio de la ciudad, vemos como “La cultura ciudadana” adquiere una máxima importancia debido a que es una herramienta social y pedagógica que busca transformar el proceder individual y colectivo para lograr ciudades más seguras y ordenadas. En el país se ha convertido en una política pública, que busca dar un derrotero a esas distintas costumbres y comportamientos que comparten los miembros de la comunidad, de manera que se facilite su convivencia pacífica y solidaria, el respeto mutuo, la responsabilidad con lo público y el cumplimiento de la ley.
¿Cómo se logra? La cultura ciudadana se edifica con el tiempo mediante educación, participación y el compromiso colectivo. Con educación y formación cívica: Desde la familia y la escuela, inculcando valores, enseñando sobre derechos y deberes ciudadanos, reforzando el buen comportamiento cotidiano (respetar la fila, las normas de tránsito, cuidar el medio ambiente). Así mismo se debe promover la “Participación ciudadana”: Creando espacios donde las personas puedan dialogar, proponer y tomar decisiones conjuntas (cabildos, juntas de acción comunal, mesas de trabajo). Cuando la gente siente que sus acciones tienen impacto, cuida más lo público.
Real y verdaderamente, a pesar de ciertos esfuerzos para que la cultura ciudadana sea un todo positivo, prioritario y arraigado hacer en nuestras sociedades, no ha sido del todo posible su implantación como razón de ser. Es ella forma en que se promueve y comunica un conjunto de valores, hábitos, normas y comportamientos que fomentan convivencia, participación activa, respeto por la diferencia, el compromiso y la responsabilidad en la vida social, al tiempo que busca transformar las percepciones y actitudes de las personas para fortalecer el tejido social, mejorar las relaciones entre los ciudadanos, la comunidad y construir un entorno más justo y definitivamente respetuoso en todas las áreas y en todos los niveles.
Es la cultura ciudadana ese grande conjunto de creencias, hábitos, actitudes y comportamientos compartidos por los ciudadanos que promueven la participación activa y responsable, que además y por encima de todo busca generar un sentimiento de pertenencia hacia la comunidad y la ciudad como patrimonio común, lo que impone y obliga su enfoque en la transformación de comportamientos a través de la ley, la moral y la cultura; razón por la que deben comunicarse sus valores y normas utilizando para el efecto los medios que suficientes y necesarios sean para difundir y reforzar valores como el respeto a la diversidad, la solidaridad, la confianza, el cuidado mutuo y la responsabilidad.
Importa igualmente la promoción a tope respecto de alentar a los asociados todos en cuanto a la importancia de su participación de manera activa en la vida pública y comunitaria, al igual que fomentar y potenciar la convivencia valiéndose de estrategias que ayuden a gestionar y mejorar la convivencia en espacios públicos y entre diferentes grupos, incluso en entornos de gran desconfianza. Se trata y tratará siempre de crear comunidad a través de iniciativas y acciones colectivas, buscando con ello generar cambios culturales que mejoren el entorno social y fortalezca el sentimiento de pertenencia, ese sentido grandiosos que se refiere a la necesidad humana fundamental de sentirse parte de algo más grande, de estar conectado y aceptado dentro de un grupo, comunidad o entorno que a su vez implica efecto de identidad y conexión emocional con ese grupo, donde la gente se siente valorada y respetada.
Es educarnos y sensibilizarnos como ciudadanos sobre nuestros derechos, deberes y sobre la importancia de prácticas como el autocuidado y el cuidado de los demás, lo que amerita campañas de campañas de muy alta sensibilización, iniciativas a través de las cuales sea dable promover comportamientos seguros y responsables en la vida del día a día; recurrir a eventos comunitarios que promuevan la confianza, la participación y la convivencia pacífica; así como a iniciativas de diálogo :que permitan y faciliten a la ciudadanía intercambiar conocimientos e ideas sobre la cultura ciudadana en cuanto importa, comporta, traduce y representa para la base social en sus contextos general e individual.
*Abogada. Especializada en Derecho Administrativo. Analista. Investigadora Social. Columnista. jga353@gmail.com
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