Por: Rafael Robles Solano*

Retomo de nuevo el tema del cambio climático, ahora con ocasión de los preocupantes eventos que por estos tiempos azotan a diferentes países de Europa, Asía, África, Norte y Suramérica, causados principalmente por inesperadas inundaciones severas, desbastadores incendios forestales y fuertes tifones, o, remitiéndonos a nuestra región, como acontece con nuestros llanos orientales y la Amazonia, donde sin miramiento alguno se vienen desforestando inmensas zonas selváticas, sin que las autoridades gubernamentales tomen medidas concretas para evitarlo.  

Hace unos pocos meses, referí a éste tema mediante un artículo titulado “RECURSOS NATURALES Y BIODIVERSIDAD vs EL CAMBIO CLIMÁTICO”, donde después de unas oportunas reflexiones sobre éste problema, concluía con el siguiente párrafo:   “En fin, lo cierto es que no hemos conseguido reducir la emisión de gases con efecto invernadero, la capa de ozono, la pérdida biodiversa de muchas especies en peligro de extinción, pero el cambio climático si nos muestra sus índices de calentamiento global, con afectación de los balances atmosféricos, la desaparición progresiva de los nevados, los cambios bruscos de las estaciones, los nuevos recorridos de los huracanes y ciclones, por citar algunos de sus efectos, evidenciando que aún son infructuosas nuestras soluciones.”

Allí reseñaba cuatro eventos cruciales como fueron: la “DECLARACIÓN DE RIO”, del año 1992, referida al medio ambiente y desarrollo; refrendada por la ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS, de septiembre de 2015, señalando lo que se denominó: “OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE – O.D.S”., en cuya agenda, se fijaba la hoja de ruta del desarrollo, vigente hasta 2030, con estrategias claves y metas económicas, sociales y medioambientales, en especial para luchar contra el calentamiento global; El “ACUERDO DE PARIS”, del año 2016, con el propósito de reducir las emisiones de gases con efecto invernadero.  Y finalmente “EL ACUERDO DE ESCAZÚ”, tratado regional que promueve los derechos para acceder oportuna y efectivamente a la Información Ambiental, la protección de los defensores ambientales, que son perseguidos y asesinados por defender los recursos naturales de sus territorios, que busca, además, garantizar el cumplimiento de las leyes y derechos ambientales en los países de América Latina y el Caribe. 

Ahora me refiero al mismo tema bajo la expresión que concurre a la presente situación, porque estimo que ya nos encontramos frente a una “APOCALIPSIS DEL CAMBIO CLIMÁTICO,” de irreparables consecuencias para la estabilidad ambiental y futura del planeta, del que parece nadie se apresta a encarar decididamente, salvo por las voces aisladas de organizaciones ambientalistas, que claman porque no se sigan aplazando las urgentes medidas que se requieren para enfrentar lo que ya es evidente, un desastre que está destrozando vastas regiones geográficas de la tierra, arrasando con sus recursos y reservas naturales de flora y animales silvestres, no solo en las zonas más afectadas, sino además, como resultado del calentamiento global, porque ya nos llegan noticias alarmantes de que está acelerándose el deshielo de los glaciales árticos y de otra parte, está muriendo también la fauna marina, por el consecuente aumento de la temperatura de las aguas, como sucede actualmente en varios ríos y lagos del norte de los Estados Unidos.

Es lamentable observar cómo los gobiernos de los países más desarrollados, siguen dando prelación a los intereses comerciales e industriales, desestimando irresponsablemente las consecuencias ambientales resultantes del calentamiento global. Ya se conocen informes sobre el riesgo que se avecina para los miles de poblaciones costeras, que en breve tiempo se verán inundadas por el aumento de los niveles del mar, como la desaparición de muchas islas del Pacifico y del Atlántico.  Entonces desde esta modesta tribuna, me sumo a quienes piden que se tomen desde ya, las medidas para frenar o reducir la emisión de gases con efecto invernadero, buscando recuperar la capa de ozono y los balances atmosféricos. *Secretario Ejecutivo LIDERESOCIAL. lideresocial@hotmail.com

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