Por: Saúl Alfonso Herrera Vengoechea*
Mucho que ver tiene hoy, en decir de los más reconocidos psicólogos internacionales, elsentido o sentimiento de pertenencia con la cohesión social. Es el sentido de pertenencia, sostienen, un fenómeno complejo que abarca diferentes aspectos, tales como las identidades clásicas (la identidad nacional, la identidad política y la identidad religiosa) y las expectativas de futuro, que son las que mantienen su vigor a pesar de las dificultades que caracterizan la situación objetiva de la juventud, lo cual sugiere que el sentido de pertenencia de los jóvenes está más enraizado en el futuro que en el arraigo en la tradición.
En los últimos decenios, las sociedades han experimentado transformaciones estructurales y seculares que han dado lugar a una profunda fragmentación social, difundida en múltiples esferas de la vida social, alcanzando a los sentidos socialmente compartidos que definen una pertenencia común, tales como el debilitamiento de la escuela y del trabajo en su capacidad de interpelar a los sujetos y de generar percepciones, voluntades y valores compartidos que antaño las convirtieron en instituciones clave de integración y cohesión social,
Sentido de pertenencia y participación: la intervención social de los jóvenes. Cuando de participar se trata, debe aflorar en la juventud el sentimiento de empatía que expresan contra la injusticia, la desigualdad y la búsqueda de oportunidades para todos, dándole a la participación significación de relación con el amor por lo propio, la unión y la lucha por el bien común, lo mque lleva a concluir que el joven hoy tiene una intención de participar, ser generador de cambio, proteger a lo que considera propio, su país, su cultura y sobre todo trabajar en diferentes espacios y contextos por igualdad de oportunidades para todos, lo que se sintetiza en la frase “Tenemos todo que perder en el futuro que es nuestro, si no hacemos algo”.
El sentido de pertenencia en la juventud debe y tiene que ser una necesidad fundamental para fortalecer la autoestima, la identidad y la seguridad emocional. Al sentirse parte de un grupo, los jóvenes desarrollan confianza y habilidades sociales, mitigando los riesgos de la exclusión social y la soledad durante la adolescencia.
Son sus claves: -Identidad y Autenticidad: Pertenecer no es solo encajar; permite a los jóvenes ser auténticos y distanciarse emocionalmente de sus padres, construyendo su propia identidad. -Influencia de Pares: La motivación por evitar la exclusión social es alta, lo que a menudo lleva a una fuerte influencia de los amigos, tanto en comportamientos de riesgo como en conductas positivas. -Evolución de Identidades: Se observa un debilitamiento en las identidades clásicas (nacional, política, religiosa) en Latinoamérica, desplazándose hacia un sentido de pertenencia basado en el futuro y la proyección personal. -Espacios Virtuales y Locales: Los jóvenes utilizan las redes sociales para explorar su identidad y formar comunidades, aunque esto puede generar «paradojas de pertenencia» o exclusión. En contextos comunitarios, la pertenencia puede estar en tensión debido a la migración, reformulándose a través de redes locales. -Resiliencia: La conexión social construida a través de la pertenencia es una de las seis capacidades clave para fomentar la resiliencia en los jóvenes, ayudándoles a superar adversidades. -Fomentar espacios donde los jóvenes se sientan valorados y necesarios es fundamental para su desarrollo saludable y su capacidad de resiliencia.
*Estudiante de Décimo Grado de Bachillerato. Colegio Cristiano La Esperanza. Columnista

