POR: IVÁN MENESES -PERIODISTA.
En el corregimiento de Soledad, al Sur del departamento de Cesar, nace el señor Jorge Ochoa Mora, un hombre de 62 años que ha dedicado su vida a la música y a la fe.
Desde muy joven, Ochoa Mora se sintió atraído por el vallenato, género característico de la región del Cesar y Colombia.
Con una infancia humilde y trabajadora, Ochoa se formó en un hogar de familia campesina, donde aprendió a valorar el trabajo y la perseverancia.
Su pasión por la música lo llevó a trabajar como ingeniero de sonido en una reconocida emisora en Santander, donde perfeccionó su talento y se convirtió en un apasionado del vallenato.
Además, el señor Jorge Ochoa Mora viene de una familia de compositores vallenatos, como Calixto Ochoa y su padre, quien también era compositor y se consolidó como uno de los mejores de la región.
Años más tarde, Ochoa entregó su vida a Dios y se convirtió en cristiano evangélico, decisión que lo llevó a componer canciones para Dios y a conquistar corazones a través del canto para él. Con su voz ha grabado más de doscientas canciones que han llegado al alma y al corazón de quienes las escuchamos.
Junto a su pareja musical, Hebeth Montesino, oriundo del corregimiento de Zapatosa, Cesar, Ochoa ha logrado éxitos en emisoras , ciudades y pueblos del país. Además de su carrera musical, Ochoa se dedica a la electrónica, arte que aprendió desde niño, demostrando su habilidad y versatilidad.
A sus 62 años, Jorge Ochoa ha grabado más de doscientas canciones que le han sonado en el Cesar y Colombia, y es invitado a grandes eventos donde amanece con sus músicos, alegrando corazones y cantando para Dios.
La historia de Jorge Ochoa es un ejemplo de cómo la pasión y la fe pueden llevar a alguién a alcanzar sus sueños y a compartir su talento con los demás.

