SAÚL ALFONSO HERRERA HENRÍQUEZ

Por: Saúl Alfonso Herrera Henríquez*

La investigación es un proceso de descubrimiento de nuevo conocimiento. Una investigación sistemática (recolección y análisis de información) diseñada con el fin de desarrollar o contribuir en un conocimiento generalizable. Las academias de ciencias establecen que el objetivo de la investigación es «extender el conocimiento humano acerca del mundo físico, biológico o social más allá de lo ya conocido.» La investigación es diferente a otras formas de descubrimiento de conocimiento porque utiliza un proceso sistemático llamado el Método Científico, que consiste en la observación del mundo alrededor de uno, creando una hipótesis acerca de las relaciones en este; y esta, la hipótesis, es una predicción informada y educada o una explicación sobre algo que parte del proceso de investigación, implica comprobar la hipótesis y luego examinar los resultados de estas pruebas que se relacionan tanto con la hipótesis como con el mundo.

La innovación consiste en utilizar conocimiento para construir un nuevo camino que lleve a una determinada meta. Cada proceso de innovación es específico para cada caso, y muy probablemente no sirva para abordar otros. Se dice A veces que carece de lógica, porque aborda problemas que aún no se han descubierto o crea necesidades. A modo de consenso puede afirmarse que la innovación se asocia al progreso de la sociedad: innovar es aumentar el valor de la sociedad y de lo que ella hace. Es de hecho, una necesidad vital que en todo momento realizan los seres humanos con el fin de progresar. En términos generales, es conseguir un fin a través del conocimiento, siguiendo un camino que no se había seguido previamente.

Impone el mundo de hoy, so pena de quedar irremediablemente rezagados, prestarle la mayor atención posible a la investigación y la innovación, en la verdad que la investigación debe ser un asunto primordial de Estado, en el que implicados a fondo estén poderes públicos, empresas, instituciones y la sociedad en su conjunto, además de financiada por los sectores público y privado en los porcentajes que se acuerden, pero que debe ser algo significativo que se le destine a ello del Producto Interno Bruto – PIB. No podemos retrasarnos más en ello y hacer conciencia que tenemos que avanzar a pasos agigantados en esta área con un algo revelador que al menos nos permita asomarnos como país en el concierto de las naciones, pues no vale que perdamos de vista que estamos compitiendo, querámoslo o no, globalmente.

Debe destinarse a la investigación un rubro importante, más recursos, y hacerlo incrementalmente, ser conscientes no se le puede perder tiempo a esto, ya que invertir en ciencia genera crecimiento económico, contribuye a aumentar la calidad de vida de los asociados, arroja como resultado un positivo crecimiento del PIB per cápita. No es de orden planteamientos restrictivos sobre este tan especial particular, sino seguir modelos exitosos, ser conscientes, independientemente de las dificultades que se padezcan, entender y comprender la importancia de invertir en I+D+i. Amerita la investigación incrementarse constante e inteligentemente, toda vez que nos dará respuestas que ayudarán a impulsarnos en todo sentido.

No cabe es esto desarrollar una política errónea, lo que sería más que grave, pues es sabido que hay una relación directa entre la financiación sostenida en investigación y desarrollo y el crecimiento económico; por lo que importante y urgente es incrementar el esfuerzo de financiación pública y privada en I+D+i, siendo a todas luces perentoria una actuación firme y sostenida en el tiempo de inversión en ciencia e innovación. El porvenir tenemos que jugárnoslo a fondo en este presente que vivimos, de lo contrario no vamos a salir nunca del atraso en que nos encontramos. 

*Abogado. Especializado en gestión Pública. Derecho Administrativo y Contractual. saulherrera.h@gmail.com 

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