Luis Gilberto Ramírez Calle

Por: Luis Gilberto Ramírez Calle*

Sun Tzu (544-496 a.C.), general, estratega de guerra y filósofo chino, autor de la obra «El Arte de la Guerra», tratado filosófico-militar en el que reunió estrategias y tácticas militares para derrotar al enemigo, indica que lo que se ha denominado información previa, no puede obtenerse jamás ni nunca de los espíritus, ni de las divinidades, ni de las analogías con acontecimientos pasados, ni de los cálculos, sino que es necesario obtenerlo de hombres que conozcan la situación del enemigo y en ello fundamental la fuente humana, que se refiere a una persona natural con capacidad y consentimiento para proporcionar en cualquier momento información sobre hechos y circunstancias de interés para un organismo de investigación criminal o de inteligencia.

Impone lo expuesto la importancia de contar con unidades de Inteligencia Policial para enfrentar la delincuencia en todo su espectro, al tiempo de atender en todo la seguridad pública con su nuevo enfoque de seguridad ciudadana, el marco jurídico en el que se desenvuelve la seguridad pública abarcando Protección Civil, la Inteligencia Policial, en sus vertientes: estratégica, táctica y operacional; y, los atender los conceptos e importancia para prevenir el delito, así como la investigación y la persecución de los mismos por parte de las autoridades que deben de coadyuvar en su ámbito de competencia y que generan información sensible para la gobernabilidad.

El sociólogo, economista, jurista, historiador y politólogo alemán Max Weber (1864-1920), considerado uno de los fundadores de la moderna sociología y la administración pública, expresó en su libro “La política como vocación”, que es el Estado el que tiene el monopolio de la violencia en un territorio determinado, y por ende, requiere de un proceso de legitimización para su aplicación, por lo que emplea instituciones creadas para tal fin, como las militares o policiales. Bajo este principio, se han creado instituciones democráticas que le permitan fortalecer su seguridad nacional, en las vertientes de defensa del Estado ante la amenaza de una invasión a territorio nacional por una potencia extranjera; y la segunda, la seguridad interior, donde se inserta la seguridad pública, cuyo objetivo es garantizar la seguridad en su integridad y patrimonio de los habitantes del país, por lo que debe desarrollar, implantar e implementar una política criminal, que señale el marco jurídico, respeto a los derechos humanos, y tener instituciones eficientes y eficaces que enfrenten a la delincuencia, en las que recae la responsabilidad de garantizar la seguridad pública de la población en los tres niveles de gobierno y respectivos ámbitos de competencia (prevención del delito, procuración de justicia y readaptación social), donde se desarrollan e implementan estrategias, tácticas y técnicas específicas para combatir a la delincuencia común y organizada.

En cuanto a la prevención del delito, aparte de la sociedad civil que tiene cada día una mayor participación en este tema, es la Policía la que mayor contacto tienen con la ciudadanía, ya que se encuentra permanentemente presentes en calles, barrios, comunas y localidades, lo que hace suponer que son las que mejor conocen la problemática delincuencial, saben quién son los delincuentes, dónde, cómo y cuántos operan en sus respectivas zonas de responsabilidad.

En cuanto a procurar justicia, recae en otros la responsabilidad de investigar el delito, perseguir a los culpables, ejercer la acción penal y poner a los responsables órgano judicial correspondiente. Y es en el sistema penitenciario donde se visualiza una problemática compleja, ante una nula actuación, por parte de las autoridades responsables, al no contar con un sistema de inteligencia penitenciario, que permita la recolección de información delictiva que se genera al interior de los penales y permea afectando al exterior de éstos.

Obtener las Instituciones responsables de la seguridad pública la información precisa y clara, prevenir el delito y presentar la información como elemento de prueba ante los órganos judiciales para obtener sentencias condenatorias, debe contar con esa herramienta que permite sistematizar metodológicamente la información, su procesamiento y análisis para la toma de decisiones, que es la Inteligencia Policial tanto Operativa como Táctica, siendo necesario crear unidades a este tenor en un marco jurídico adecuado, con personal profesional y altamente capacitado en dicha materia, dotar a estas unidades con el equipamiento técnico y tecnología de punta que permita sistematizar metodológicamente la información para identificar, conocer, ubicar y localizar a la delincuencia en forma eficaz; teniendo como objetivo, el que los tomadores de decisiones puedan explotar dicha información, con el propósito de neutralizar las actividades delictivas, por medio de acciones encaminadas a la prevención del delito, su investigación y persecución.


*General (r) Ponal. Administrador. Consultor Asesor en Seguridad, Inteligencia y Defensa Nacional. Abogado. Especializado en Derecho Administrativo.

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