Jose Guillermo Claros Penna- Profesional en Ciencias Militares. Administrador de Empresas. Abogado.

Por: José Guillermo Claros Penna*

Concierne en ese imaginar, atender lo que traducen prospectiva (tentativas sistemáticas para observar a largo plazo el futuro de la ciencia, la tecnología, la economía y la sociedad, con el propósito de identificar las tecnologías emergentes que probablemente produzcan los mayores beneficios económicos y sociales. / OCDE.) y estrategia (determinación de las metas y objetivos de una empresa a largo plazo, las acciones a emprender y la asignación de recursos necesarios para el logro de dichas metas. / Chandler); connotaciones que nos llevarán a que descubramos vocaciones alcanzables, implicar que la infancia y adolescencia tengan acceso a diversos estímulos, yales  como avanzar en constructos edificantes en lo personal y colectivo.

Que no queden más en la sombra como muchas veces sucede, genios sin saber de su magia, que no queden más niños que no tengan oportunidad de conectar con ese talento con el que nacieron y se conviertan en las personas adultas que no querían ser y probablemente partirán de este mundo sin descubrir su muy rico potencial; de ahí la importancia de la orientación emocional y vocacional, lo que amerita de recursos económicos, cuidados parentales adecuados y que exista un conocimiento sobre el alcance de una profesión; más hoy cuando vivimos grandes cambios con la revolución tecnológica y de saberes.

No podemos tener más una orientación vocacional deficiente y tardía; y si bien importa la aplicación de pruebas psicométricas y dar información general de carreras, interesan sobremanera procesos continuos de reflexión personal, exploración práctica de oficios, profesiones o acompañamiento emocional, a efecto que no se limiten los jóvenes respecto de tomar decisiones sobre su porvenir.

Concierne hoy más que nunca para la niñez y adolescencia un acercamiento temprano a contextos profesionales, en especial para quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, a fin qué explorar puedan con propiedad las diversas profesiones que se desempeñan profusamente en el mundo de hoy, muy distintas a las tradicionalmente conocidas.

Es enriquecerlos, despertarles la imaginación, abrirles un panorama lleno de ilusión, enseñarles que con dedicación y disciplina todo es posible y ello indica que debe seguirse trabajando para que más infantes crean en su talento y tengan la oportunidad de conectar con él.

Se trata de comprender con meridiana claridad que las perspectivas para el progreso, en la creencia de su supervivencia, deben centrase en su positivo y total renacimiento, puesto que la idea de progreso debemos entenderla a plenitud de  forma auténtica, con énfasis en la esperanza manifestada de manera abrumadoramente optimista acerca de la condición de las personas, y en la medida en que buscar debemos a futuro la expansión de la idea de progreso en beneficio y aprovechamiento colectivo, a efecto de llenar los vacíos producidos por elementos circunstanciales que puedan entorpecer su adecuado desarrollo, lo que atenta contra un fortalecimiento del progreso como tal. Y si bien no es posible predecir el futuro y nunca lo será, no es menos cierto que recurrir debemos a la intuición y la esperanza, última esta que nos refiere ese estado de ánimo optimista que surge al considerar como posible o alcanzable algo que se desea, generando confianza e ilusión en el porvenir y se funda en ese sentimiento o expectativa que algo bueno ocurrirá. 

*Profesional en Ciencias Militares. Administrador de Empresas. Abogado. Master en Derecho Público. Candidato a Doctor en Derecho

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