RUIZ FRUTOS JULIAN MARTIN- Abogado. Especializado en Derecho Laboral

Por: Julián Martín Ruíz Frutos*

Como personas debemos resaltar como principio primordial el respeto a la dignidad humana, a los derechos inalienables de las personas y a la búsqueda de la paz entre los Estados, dentro de nuestras responsabilidades y con la premisa del respeto entre los pueblos, nos corresponde dentro del marco de la ética y los principios, reflexionar y expresar nuestra posición ante los eventos que sacuden al mundo, con base en la no intervención, el respeto a la autodeterminación de los pueblos y la búsqueda de soluciones pacíficas a los conflictos internacionales., marco en el cual es de suma importancia expresar nuestra opinión con claridad, con el deseo de aportar a su solución y abonr con mesura y firmeza sobre lo que sentimos.

Hoy, hay sin duda, una crisis terrible que sufren distintas poblaciones en el mundo, lo que representa una tragedia humanitaria que no puede ser ignorada por nadie, ya que es clamor respaldar las postura que soliciten firmemente los ceses inmediatos de la violencia contra la población civil, así como la apertura de corredores humanitarios que permitan proteger a quienes hoy viven bajo el temor constante de la guerra. No podemos ser ni permanecer indiferentes y es nuestra responsabilidad histórica reafirmar nuestro compromiso con la solidaridad.

Desde todos los escenarios resulta crucial promover la coexistencia pacífica entre los Estados, reconociendo la legitimidad de las naciones soberanas, y defender la autodeterminación de cada pueblo. La paz duradera no se logra con imposiciones ni con silencios cómplices; sólo puede alcanzarse con respeto mutuo, diálogo y cooperación internacional. Es esta la visión que debemos trabajar de manera constante, a efecto que se encuentre la reafirmación necesaria frente a la crisis humanitaria que viviendo estamos en distintos puntos del orbe.

Como ciudadanos del mundo tenemos desde la solidaridad, la obligación de manifestarnos sobre la necesidad del cese al fuego y la urgencia de salidas diplomáticas negociadas, posturas que son pasos decisivos que de una u otra forma nos fortalecen respecto de defender la paz y la dignidad humana como un compromiso ético con la vida y la solidaridad que debe guiar nuestra acción internacional, en el recurso permanente que respetar a todos los pueblos y Estados es actuar con responsabilidad frente a la violencia, ya que con base en el humanismo y la fraternidad, debemos respaldar las iniciativas y acciones que reflejan estos principios, conscientes que tenemos que ser ejemplo de coherencia en la escena internacional, la paz entre los pueblos, la protección de los inocentes y la búsqueda de soluciones, valores que deben promoverse con firmeza y claridad. Que así sea. 

*Abogado. Especializado en Derecho Laboral. Analista

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