Por: José Manuel Herrera Brito.
Señor Doctor Honorio Miguel Henríquez Pinedo, llega Su Señoría a representarnos, -y sabemos que bien y mejor lo hará como lo ha hecho en su trayectoria profesional, administrativa pública y política,- a samarios, magdalenenses, caribes y colombianos, en la alta dignidad de Presidente del Senado de la República en particular y Rama Legislativa en general. Seguro estoy que liderará con plena conciencia y la sindéresis propia que le ha asistido siempre, el máximo escenario de la democracia patria, siguiendo los pasos de grandes figuras de la política nacional, que han dejado profunda impronta en los tan necesarios hoy más que nunca, caminos de integración y unión en beneficio y aprovechamiento poblacional e institucional. como lo ha aprendido de la historia.
Llega en un momento crucial, pero cargado de experiencia y con la tranquilidad de quien conoce el Senado de la República, estadio que lo ha visto librar mil y más batallas en la búsqueda y procura de los intereses superiores del país nacional. Conoce de él todas sus complejas articulaciones y todos los escenarios donde ha acrecentado vuestro respeto por las diferencias que lo han llevado a consolidar su más firme compromiso en la búsqueda de convergencias por y para la integración del país. Ha sido Usted un servidor de la gran causa integracionista y seguro lo seguirá haciendo, ahora más, cuando está especialmente honrado con la tan relevante responsabilidad y compromiso que hoy entraña y asiste.
Ha sido este un largo camino que os permite ser Presidente de esta Magna de esta Institución, punto de encuentro de las voluntades de los colombianos, ávidos que se preserven todas las dimensiones mejores de la República, y en consecuencia se acierte, se sueñe y se persigan nuevas metas y formas de consolidar la unión mediante el ejercicio político, el aprovechamiento en positivo de nuestras oportunidades y fortalezas, mediante poderosas como constructivas y constantes interacciones.
Esperamos los colombianos con su hacer, que las acciones de todos quienes conforman ese cuerpo legislativo en todas las más edificantes direcciones permitan combatir el escepticismo y la descalificación que los amenazan siempre por vuestra indudable condición de dirigentes políticos. Aspira el país que, como legislador de carrera e integracionista de vocación, sea Usted partícipe de las grandes transiciones que requerimos, que si bien necesitan de un arduo trabajo, entrega y compromiso, las sabrá consolidar para que toda Colombia sea escenario propicio para alcanzar las metas y los anhelos que nuestra gente desea compartir.
Importa que mantenga su estandarte de servidor fervoroso y luchador por la integración y les pida a los senadores todos su respaldo, consejo y cuando sea necesaria, su crítica constructiva para avanzar con paso firme hacia la consecución de los sueños mejores que compartimos los colombianos.
De igual manera interesa, que con base en el ayer que marca nuestro pasado de manera especial, se proyecten y prospecten las implicaciones del país en el presente y hacia el futuro; más, por cuanto en la actualidad hay retos importantes que deben afrontarse y enfrentarse de manera colectiva, toda vez que se obliga insertarnos con éxito como país en un mundo que cada vez avanza vertiginoso, más competitivo y mayormente diferenciado por la distancia tecnológica, la cual solo es posible acortar con la educación y la inversión social.
En estos momentos nuestra sociedad es testigo de los acelerados cambios en los órdenes social, político, económico, ambiental, y la globalización avanza en todos los ámbitos, por lo que demanda lidere Usted las gestiones que necesarias sean para privilegiar intercambios y cooperaciones en pro de superar la pobreza que lacera nuestra conciencia colectiva al ostentar nosotros el nada honroso indicador de ser un país desigual, con inseguridad alimentaria de una parte y ciudadana de otra, misma que azota a nuestra gente por la penetración a ultranza del crimen organizado de distinta naturaleza, origen y propósitos que cruza nuestro territorio y fronteras sembrando tragedia, desconsuelo e incertidumbre.
Solo una institucionalidad fuerte nos puede proyectar con paso firme a un mañana de bienestar para todos, de ahí la necesidad de empeñar todos los esfuerzo que menester y propicios sean encaminados a fortalecer el Senado y el Congreso como pilares de la democracia, de modo que continúe siendo la caja de resonancia del querer y sentir del pueblo y desempeñen la sagrada misión de ser el fiel de la balanza entre los poderes del Estado. Solo así lograremos el equilibrio y la armonía, tan necesarios para alcanzar el desarrollo humano integral de nuestra gente.
Se impone pasar todos y sin claudicaciones de ninguna índole, de la crítica a la acción y de la acción al empoderamiento ciudadano, para que así, estrechamente vinculados, quedemos respecto del quehacer público, dimensionemos fomentar una participación activa bien entendida y velar porque se propicie la rendición de cuentas, elementos indispensables para el combate a la corrupción y la optimización de los recursos estatales, razón por la que a modo de hoja de ruta, importe mirar con atención los desarrollos y experiencias que se dan en otras regiones en materia de integración y cooperación parlamentaria surgida en la comunidad de naciones, lo que hace deseable acercamientos a ella para conocer mejor sus proyecciones y acciones futuras, que a la postre se tornen vinculantes y se traduzcan legislativamente en el país.
Anticipo que, con Usted, Señor Doctor Honorio Miguel Henríquez Pinedo, al frente del Senado de la República y el trabajo en equipo, colaboración, solidaridad y responsabilidad serán valores que prevalecerán en este nuevo período para realizar pensando en grande y con grandeza, una labor garante, transparente, fructífera, articulada y armónica, lo mismo que dejará un legado que inspirará a quienes han de seguir sus pasos por la senda de un mejor porvenir e integral estar. Resta como un grande imperativo agradecer al Todopoderoso por haberle permitido llegar a la Presidencia del Senado de la República, en la seguridad que no defraudará ni traicionará la confianza ciudadana. Felicitaciones a vuestra familia entera, soporte vital en sus aspiraciones, triunfos, éxitos y consolidaciones. Siempre avante. saramara7@gmail.com

