Por Ec. Ernesto Benavides.
La reciente decisión del Consejo Nacional Electoral (CNE) de frenar la participación de Iván Cepeda en la consulta presidencial del Frente por la Vida ha generado un hecho político que desconfigura totalmente el tablero electoral. Este escenario plantea tres puntos críticos:
1. El vacío en la consulta
Lo primero sería la decisión de Iván Cepeda de ir directamente a la primera vuelta presidencial, lo cual deja la consulta del Frente por la Vida en una posición precaria. Sin su participación, el certamen quedaría limitado a Roy Barreras, Juan Fernando Cristo y Camilo Romero, un micro-escenario donde Barreras sería el ganador previsible pero con escaso margen de maniobra.
2. El dilema de la legitimidad
La paradoja es que ni Cristo ni Barreras participarían en la consulta ante la ausencia de Cepeda. Su salida debilita la representatividad de la izquierda en la coalición, restándole fuerza frente al electorado. Sin competidores de peso, la consulta del Frente por la Vida corre el riesgo inminente de disolverse por falta de impulso político.
3. Consecuencias y riesgos partidistas
El riesgo mayor es la cancelación total de la consulta, lo que generaría los siguientes efectos:
- Iván Cepeda: Sale fortalecido como la figura central y aglutinadora de su sector político.
- Roy Barreras: Su candidatura queda minimizada al perder la plataforma de la consulta, obligándolo a ir a primera vuelta con un impulso reducido.
- La Fuerza de la Paz: Este es el punto más sensible. El partido de Barreras enfrentaría serias dificultades para alcanzar el umbral, poniendo en riesgo su personería jurídica y su representación legislativa.
Conclusión: Las decisiones que tomen Camilo Romero y Juan Fernando Cristo en las próximas horas serán el factor determinante para definir si la aspiración de Roy Barreras sobrevive o si la coalición termina de fragmentarse definitivamente.

