IMAGEN GENERADA CON IA PARA ILUSTRAR EL ¿artículo: FICCIÓN, MENTIRA O VERDAD VERDADERA?

Por: Gustav Antonhy De Jhon* 

A veces llegan cartas dice la canción, a veces nos visita la musa inspiradora, pero también y no a veces, sino muchas, pero muchas veces, llegan noticias que horrorizan cuando contienen monumentales verdades que por razones miles y aunque latentes, permanecen ocultas a los ojos y conocimiento de todos en beneficio de quienes detentan un gran poder puesto a su servicio y beneficio, que parecieran convertir y de hecho convierten a los transgresores en intocables, lo que en expresa y desnuda justicia no debería ser.

Se dice, y así se me hecho saber por canales múltiples, que es tanto el entramado y argucias de la corrupción en muchos de nuestros ámbitos locales, municipales, departamentales, regionales y nacionales, de los que a diario nos enteramos y en veces no le damos importancia, lo que da más que vergüenza; pero lo más triste es que lo cual es perverso y venenoso como lo fuera en su momento y siempre la cicuta socrática.

Digo lo cual, por lo siguiente: resulta, verdad verdadera, y en ello se me insiste, que no alcanzo yo ni las gentes de bien de nuestro azotado, mal manejado y expoliado país a imaginarnos la cantidad de personas, si así se pueden llamar, que inmersas están en hechos graves y gravísimos de corrupción y corruptela. Para ratificar lo cual, me refieren a renglón seguido el relato de una cierta señora, dizque bien formada, educada, profesional especializada, culta, rica, “cachetosa”, poderosa, legisladora, gobernante y demás otros atributos que llaman a algunos a la envidia, que es, en plata blanca como se dice, una muy avezada manipuladora que asusta con sus métodos, que tienen alcances insospechados; tan así, que soportada en sus protervos manejos, argucias, tramoyas, relaciones, influencias y poderes social, cultural y político, ha permeado muchas y más instituciones, áreas y niveles de la vida pública nacional en su propio beneficio y aprovechamiento; alcance que en realidad y verdad asusta, dada la manera como se da a la tarea de salvaguardar a sus anchas los mil y más abusos cometidos por ella y los suyos con el erario, en franco como vulgar y perverso detrimento de la sociedad, requerida que esos sagrados recursos públicos lleguen como debería y tendría que ser a las comunidades, particularmente las menos favorecidas por la fortuna.

¿Bueno, pero y todo esto a que viene? Me pregunta mi interlocutor y respondo así: Nada más y nada menos que a un número mágico, el 155, CIENTO CINCUENTA Y CINCO, que son las vigentes, las actuales acusaciones, procesos, sindicaciones, imputaciones, indagaciones y demás otros señalamientos que la señora de marras ha torpedeado “tula en mano”, para no ser juzgada como corresponder debiera, echando por tierra aquello de que la justicia aunque desnuda se conserve casta y no violada como acostumbra a hacerlo la señora en cuestión.

¿Pero que ha hecho o dejado de hacer? Me sigue preguntado. Y Respondo de la manera siguiente: Dejado de hacer, nada. Hecho, todo. “Comprar comprando” a sus investigadores. Esto desde hace ya algún tiempo. Esta Señora, ya lo dije, “tula en mano”, desde su irrupción en la política de nuestro país desde el occidente colombiano, cada que sospecha o hay algo en su contra, producto de sus muy bien orquestadas millonarias fechorías, acude a su “ejercito” de “investigadores”, servidores públicos que tiene penetrados en algunos casos o infiltrados en otros, que como se dice en el argot popular, le “cantan” la zona y en consecuencia apura su aparato corruptor para llegarle a quienes compete por tener en su poder de lo que se le señala.

Pero además de ello, y no contenta con tal control, acude a los superiores de los mismos, garantizándose así un total y absoluto saneamiento de sus corruptas andadas, en lo que la ayuda en manera suficiente el manejo avezado que tiene en los denominados organismos de control, en los que ha cooptado en buena forma procuradores , contralores y fiscales.      

¿Pero es o será posible esto de lo que aterrado enterándome estoy y suceder pueda en un dizque Estado Social de Derecho como el nuestro? Así mismo es. Además, te notifico que es lo que hay y no se está faltando a la verdad en este cuento recuento. ¿Ficción, realidad o verdad verdadera? Juzga y juzguen todos quienes a estas líneas se acerquen, de conformidad y en la afirmación que lo expuesto son hechos acaecidos y vigentes están en este nuestro país del Sagrado Corazón de Jesús, donde todo esto y más, pasa como el sol a través del cristal, sin romperlo ni mancharlo.

Definitivamente al pueblo nunca le tocará. Así concluyó mi interlocutor.

*Libre Pensador. Iconoclasta. Comunicador de Vida y Verdades.  

Imagen de portada: generada con IA: https://www.freepik.es/ y de textos del cuarto párrafo del artículo

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