Por Rafael Gómez Martínez.
Los que mueren por una causa justa y noble nunca quedan frustrados, G. Byron.
Dentro de los procesos que llevaron a Jesús a su muerte y resurrección tal vez el más desconcertante, para mí, es su actitud silenciosa durante sus dos juicios mientras que a su alrededor se ve la condición humana, Arendt, más aún cuando dicha acción se encuentra ligada en todos los aspectos públicos y políticos de la vida diaria tanto de los romanos por intermedio de Poncio Pilatos, como de los escribas, de tal forma que dentro de esa condición de vida y acción política se encuentra la relación de Jesús con esos hombres, quienes, finalmente, lo llevaron a la cruz.
De tal forma que, para la comprensión del contexto histórico de la muerte y resurrección de Jesús se debe tener en cuenta una serie de factores de modo, tiempo y lugar a saber:
1) La invasión a la provincia de Palestina por los romanos año 63 a. C, cuando el general Pompeyo sitió a su capital Jerusalén poniendo fin al dominio de la dinastía asmonea, familia gobernante de Judea (aprox. 140–37 a.C.).
2) Los romanos gobernaron dicha provincia durante casi un siglo hasta llegar al año 33 d. C cuando se presentó un movimiento, mesiánico, de liberación en contra de la teocracia establecida.
3) grupos políticos / sociales a saber: a) escribas, intérpretes de la ley divina b) fariseos, separados, diferentes, fundamentalistas políticos, c) saduceos, discípulos descendientes de Sodoma, amigos del régimen imperio romano – Sodoma y Gomorra – d) esenios, movimiento que buscaba la liberación del imperio romano.
Finalmente se encontraban los zelotes, un movimiento judío revolucionario y nacionalista del siglo I en Palestina que buscaba expulsar a los romanos mediante la lucha armada de donde se dice que salió Judas Iscariote.
Cuando aparece Jesús, el movimiento mesiánico liberador toma fuerza lo que produce la reacción de las clases dominantes entre quienes al ver el fervor del pueblo por Jesús – el tigre Abelardo – comenzaron a inquietarse por su devenir a tal punto que se inventaron un juicio bajo los cargos de blasfemia por afirmar ser el Hijo de Dios y el Mesías, sedición y lesa majestad por pretender ser «Rey de los judíos», desafiando la autoridad.
Teniendo en cuenta que Colombia se encuentra ad portas de tomar su decisión política más relevante en tiempo presente es pertinente la actitud silenciosa y observadora de Jesús con el objetivo de mirar y comprender la condición humana de quienes pretenden gobernarnos transgrediendo todos nuestros principios y valores con el único objetivo de sostenerse en el poder, en el régimen como lo buscaron los romanos y los escribas enviando a la cruz a inocentes incluyendo a Jesús.
Bien, podríamos hacer un cuadro liberador y mesiánico para identificar quién es quién en este momento crucial para Colombia presentándose un grupo tratando de avisar la catástrofe que se vendrá en caso que gane Cepeda y de lo crítico que será un gobierno de Paloma y Oviedo quienes anunciaron que no gobernarán como Duque y que Uribe no es su jefe transgrediendo todos sus principios y valores con el único objetivo de sostenerse en el poder, en el régimen, como los romanos y los escribas.
Y, con toda seguridad habrá quienes se lavarán las manos como Pilatos en cualquiera de las circunstancias.
Mientras tanto, la fiscal Camargo libera a 27 cabecillas del clan del golfo ante la complacencia del régimen pre establecido.
Puntilla: ¿Quién eres tú, en los tiempos presentes de la política colombiana de hoy?

