Rafael Robles Solano

Por: Rafael Robles Solano*

El propósito del presente artículo consiste en efectuar una breve reflexión lo más ecuánime posible mediante el desglose somero sobre los resultados de las elecciones para el Congreso y las consultas para elegir algunos candidatos de coaliciones partidistas que pretenden aspirar a la Presidencia de Colombia en este año 2022. Definitivamente en el país las figuras con aspiraciones políticas a los diferentes cargos de escenarios por elección popular, continúan sin conseguir convocar masivamente a los sufragantes, porque lamentablemente seguimos eligiendo congresistas y presidentes con base en las minorías mayoritarias, sí mayoritarias que con diferentes motivaciones concurren a votar.

Es desconsolador observar cómo pese a las masivas e intensas campañas publicitarias, los abstencionistas siguen estando ausentes o de espaldas al devenir político de la nación y peor aún, contribuyendo con sus resistencias a facilitar la permanencia de los políticos que como candidatos que se apoyan en las tan cuestionadas pero vigentes “maquinarias” y en los que se mimetizan o camuflan en “cuerpos ajenos”, lanzando a sus familiares a dichas curules, en conclusión, se convierten en cómplices de estos, pese a sostener contradictoriamente, que: “no concurren porque siempre salen elegidos los mismos.”

Me permito presentar algunas estadísticas que evidencian el presente reproche en contra de esta mayoría silenciosa de abstencionistas, porque como ya dije, resultan ser cómplices de esta oprobiosa situación que no permite la idónea renovación del Congreso y Presidente al menos en los últimos 20 años, teniendo para ello en cuenta las fuentes de referencia que utilizo, estos consisten: Elecciones presidenciales del año 2002, la abstención electoral fue del 54%; en el 2006, fue del 55,3%; para 2010, alcanzó el 56,1%; en 2014, llegó al 52,6%; 2018, en las dos jornadas, la abstención se mantuvo en el 47%; y finalmente las del pasado 13 de marzo, para Congreso, la abstención alcanzó el 54,13%, mientras que por las consultas, sólo participaron el 31,43%, o sea, tuvimos el 68,57% de no sufragantes de cara a los aspirantes a la presidencia.

Bajo las consideraciones descritas, adelantar pronósticos o cálculos electorales es muy aventurado y especulativo, porque en el Congreso las representaciones partidistas quedaron repartidas de forma equilibrada, de ahí que los candidatos que pretendan multiplicar sus votos, deban considerar que hacer con esta inmensa mayoría de no votantes, por lo que tienen por delante una gigantesca labor de concretar aunque públicamente lo nieguen, coaliciones y alianzas tendientes a lograr convocar a un porcentaje inapreciable de hipotéticos seguidores que les permitan facilitar su llegada al solio presidencial, más allá de que para estas próximas jornadas, las maquinarias no funcionan y se queda sujeto al voto de simpatizantes, de los disciplinados y de opinión, además del escepticismo y la falta de estímulos para convocar a los abstencionistas, lo que se avecina parece ser una misión poco realista, pero si muy polarizada, salvo que el candidato del centro, logre erigirse como factor decisivo.

Haciendo un somero análisis del resultado de estas elecciones, coincido con aquellos comentaristas que atinadamente sostienen que el gran elector de estos comicios, aunque parezca increíble, resultó ser el presidente Iván Duque, cuando sorpresivamente se apartó de las directrices ordenadas por su partido el C. D., y optó por distanciarse anunciando públicamente su participación en las consultas y brindando su respaldo a favor de Federico Gutiérrez. Hecho que redundó en la enorme votación obtenida por este aspirante de la coalición del Equipo Colombia, que como sostienen sus adversarios, representa al continuismo burocrático que tiene al país sumido en la enorme crisis social y económica que actualmente vivimos, además de ser la ficha de relevo ideada por la hábil sagacidad política de A.U.V., para sortear decorosamente la pérdida de imagen partidista que encarnaba con Oscar Iván Zuluaga, como en efecto, se hizo evidente con la prudente e inmediata renuncia a su candidatura.

Fuentes: IGAC (INSTITUTO GEOGRAFICO AGUSTIN CODAZZI), ICDE (IFRAESTRUCTURA COLOMBIANA DE DATOS ESPECIALES y a la misma REGISTRADURIA NACIONAL.


*Secretario Ejecutivo LIDERESOCIAL. lideresocial@hotmail.com.

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